(La Voz de Galicia).- La crisis económica y la sobreoferta de producto no son los únicos quebraderos de cabeza a los que tienen que enfrentarse últimamente los bateeiros arousanos. Los sucesivos temporales en esta franja del litoral gallego han dejado secuelas importantes en la cosecha de mejillón prevista para este año. Las asociaciones de productores de la ría cifran en un 20% la pérdida estimada de molusco para el 2009.

«El mar de fondo, el oleaje y los fuertes vientos provocaron el desprendimiento masivo de cuerdas con bivalvo que se había desdoblado entre los meses de noviembre y diciembre», señaló un profesional adscrito a la Federación de Asociaciones de Mejilloneros Arousa y Norte, con sede en Boiro. Según este empresario, «la mayor parte del molusco que fue a parar al fondo del mar pertenece a la remesa que tenía que estar lista para su venta este año».

Al preguntarle sobre la posibilidad de que la nueva cría pueda estar apta para antes de que acabe el ejercicio, el bateeiro respondió: «Dependerá de donde se realice el desdoble. Si es en Aguiño, O Grove o Ribeira, es decir, en bateas situadas en la bocana de la ría, es probable que pueda salir adelante si se retrasa un mes su período de engorde; ahora bien, si la plataforma se encuentra en el interior, olvídese; habrá que esperar al 2010 para sacar ese mejillón».

La opinión del productor es compartida por otros bateeiros de la comarca. «En Cabo de Cruz estamos tremendamente preocupados porque en algunas partes el mar de fondo y el viento arrancaron el 30% de las cuerdas que se habían preparado para el cultivo», apuntó un socio de la agrupación crucense.

Seis meses

Los profesionales consultados por La Voz creen que la convulsión sufrida en el segundo semestre del pasado ejercicio les está pasando factura ahora. «Se han perdido seis meses desde que empiezan las descargas hasta que se inician las labores de desdoble», señaló Javier Blanco, presidente del colectivo Virxe do Rosario, quien señaló que los temporales registrados en la zona no se han cebado especialmente en la agrupación de Vilaxoán, debido a que trabajan de forma diferente a como lo hacen otros colectivos de la ría.

«Nosotros vendemos la mitad de la producción entre enero y mayo y, simultáneamente, preparamos la cosecha para el próximo año. Sin embargo, la gran mayoría de los bateeiros concentran entre junio, julio, agosto y septiembre el 70% de sus ventas», apuntó el dirigente. Y añadió: «Al estar parados durante tres meses por culpa del conflicto, mientras que en Virxe do Rosario ya hicimos el desdoble en verano, el resto de sociedades lo tuvieron que retrasar a octubre y noviembre, por lo que el mejillón que nosotros tenemos es más grande y aguanta mejor en la cuerda, en caso de temporal», analizó.

Sobre la cotización del molusco, los bateeiros admiten que se ha estabilizado entre los 0,30 y los 0,85 euros el kilo para el fresco, mientras que a las barcadas destinadas a la industria se les sigue aplicando entre el 8 y el 30% de descuento. Aún así, una gran parte de los autónomos y trabajadores del gremio se quejan de que el valor de este manjar de la ría es sensiblemente inferior al que imperaba hace ahora once años.

«Lo pero de todo es que no hay atisbo alguno de que el precio del mejillón, tanto para el fresco como para la transformación, vaya a repuntar en un futuro a corto y medio plazo, con la consiguiente merma en los ingresos familiares de muchas de las personas que se dedican al desarrollo de la actividad en la comarca», señaló un autónomo de Rianxo.

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