GAINESVILLE.- Los peces sopladores raramente se reproducen en cautividad, pero los expertos de la Universidad de Florida (UF) han desarrollado el primer método de reproducción artificial, esto podría beneficiar a la industria de peces tropicales y a los investigadores en genética.

Un equipo de la UF investigó las especies solicitadas por los productores, quienes esperan criar a algunos de los estimados 250 000 peces sopladores verdes que se comercializan anualmente entre los aficionados por los acuarios e investigadores de Norteamérica, destacó Craig Watson, director del Tropical Aquaculture Laboratory de la UF en Ruskin, parte del Institute of Food and Agricultural Sciences.

“El abastecimiento es variable y en algunas ocasiones es limitado debido a que son recolectados en la naturaleza, mayormente en Tailandia,” dijo Watson. “De esta forma esta es una buena especie que debemos investigar”.

Nativo de las aguas salobres en el sur y sureste de Asía, los peces crecen hasta seis pulgadas. Cuando se sienten amenazados, su cuerpo se infla rápidamente obteniendo la forma de una pelota con espinas.

Esta especie tiene un mas pequeño entre los vertebrados y viene siendo secuenciado genéticamente, es cerca de un decimo del tamaño del genoma humano. Debido a que solo los juveniles y adultos están disponibles, la especie tiene poco valor en campos como la embriología y genética.

El método de UF permitirá a los científicos estudiar a los peces desde la fertilización. Esto permitirá trazar el linaje entre varias generaciones, para estudiar los rasgos de la herencia. Otros animales son usados para investigación genética, incluido el pez cebra, otro pez popular de acuarios, manifestó Hugues Roest Crollius, un investigador de la Ecole Normale Supérieure en Paris.
 
“La gente que incursiona en el estudio de este pez tiene consultas muy especificos, como y donde se expresan los genes,” dijo Roest Crollius, quien ayuda a secuenciar el genoma del pez. “Esto será de real interés para las personas quienes han tomado ventaja del genoma para técnicas basadas en genética molecular.”

Un primer paso importante, manifestó Crollius, es mostrar que los peces pueden ser usados para experimentos transgénicos. Un estudio básico incluye agregar un gen reportero (gen que produce una proteína verde fluorescente) a una secuencia especifica de genes. Por la observación de cuando y donde la proteína verde fluorescente aparece, los científicos pueden aprender de la función de la secuencia de genes que ellos marcaron.

Fuente: Universidad de Florida