Trine-Lise Torgersen describe en su doctorado nuevos variantes de la diarrea causada por las toxinas en mejillones, ostras y cangrejos. Se asume que estas variantes son menos virulentas que las formas de toxinas de diarrea con las cuales somos familiares y fueron hallados en varias cantidades en los diferentes tipos de alimentos de origen acuático evaluados.

En su tesis doctoral, Torgersen evaluó como las toxinas de las algas son tomadas y metabolizados por mejillones y ostras, y también por cangrejos que consumen los mejillones. Durante una proliferación algal en el océano, las toxinas producidos por las algas pueden ser tomados por los mariscos que filtran el agua de mar para alimentarse, y el resultado para los consumidores pueden ser diarreas, vómitos y nauseas. Algunas de estas toxinas algales son bien conocidas.

Torgersen estudio como los mejillones y ostras procesan algunas de estas toxinas, y encontró que mas tipos de toxinas son producidos de lo que se tenia registrado. Ella también registró como la toxina es asimilado y metabolizado por los cangrejos que consumen mariscos venenosos.

Los resultados indican que un modelo complejo particular de toxinas se forma en estas especies, y que los niveles de las toxinas modificadas de la diarrea pueden ser mas altos que los niveles de las formas  conocidas, especialmente en ostras y cangrejos.

El procedimiento actual para medir las toxinas algales envueltos en convertir todas las variantes a la molécula original, y luego medir la cantidad total de la toxina original. Sin embargo, debido a que las variantes modificadas de las toxinas se asumen como menos virulentas que las formas originales, la medida de todas las sustancias puede llevar a sobreestimar la toxicidad de los alimentos de origen acuático. Por consiguiente, cuando se estima el riesgo del envenenamiento de los alimentos de los mariscos, se deben considerar los niveles de variantes de la toxina original en varios tipos de alimentos de origen acuático.

En su tesis, Torgersen mostró que las ostras, mejillones y cangrejos difieren con respecto a las formas de toxinas de diarrea que ellos contienen, y también con respecto a la cantidad de variante modificada esta relativamente presente a la toxina original. En particular, los cangrejos y ostras pueden contener muy poco de la sustancia original y casi toda la toxina ha sido convertida en otras formas. Por consiguiente, Torgersen recomienda que los diferentes tipos de alimentos de origen acuático necesiten ser considerados de forma individual cuando se estima el riesgo de envenenamiento de los alimentos de origen acuático.

Fuente: Norwegian School of Veterinary Science.