La demanda por peces criados con criterios de acuicultura orgánica viene aumentando considerablemente, informó  Mônica Mello, investigadora de Pólo Regional Centro-Sul / Piracicaba da Apta – Agência Paulista de Tecnologia do Agronegócio, vinculada a la Secretaria de Agricultura e Abastecimento del Estado de São Paulo. Ese crecimiento sigue la tendencia mundial de 20% al año, en promedio.

Brasil ocupa el sexto lugar en producción orgánica y registra una mayor concientización del consumidor sobre la importancia de la producción agrícola ambientalmente sustentable.

Según Mello la acuicultura orgánica es la crianza de peces con alimentos naturales o raciones orgánicas. Para esto se utiliza preferentemente alevinos o post-larvas proveniente de cultivo orgánico, y se evita el uso de terapéuticos sintéticos, productos químicos u organismos transgénicos.

De acuerdo con la investigadora las unidades de producción deben evitar impactar el ambiente. “Esta prohibida la utilización de áreas de relevancia ambiental, el cultivo debe estar dentro de la capacidad de soporte del ambiente natural. En tanto, la productividad natural puede ser incrementada con el empleo de fertilizantes orgánicos certificados o en cultivos asociados”, enfatizó Mello. En el mercado, el producto orgánico alcanza valores entre 10 a 15% mayor a los productos convencionales.

La piscicultura orgánica es un importante nicho de mercado con buenas oportunidades de expansión y crece continuamente el interés mundial por pescado producido sin compuestos sintéticos o con dietas fabricadas a partir de materia prima genéticamente modificada, dijo Mello.

“A pesar de esto, la actividad encuentra barreras dentro de su propia cadena productiva, como la ausencia de alimento orgánico producido a escala comercial, y un volumen constantes de pescado que abastezca a las plantas procesadoras certificadas”, resaltó Mello.

Más detalles sobre este asunto pueden ser obtenidos en un artículo disponible en:

Instituto de Pesca www.pesca.sp.gov.br