KERALA.- Si el cultivo de arroz, orgánico o inorgánico, fuera una propuesta viable, los productores en Kuttanad, no se habrían aventurado a la acuicultura, especialmente en el cultivo del camarón gigante de Malasia.

Con precios no competitivos, sumados a los problemas laborales y a los altos costos de producción, la mayor parte de productores ahora realiza solo una siembre de arroz. Algunos han convertido sus campos de arroz en estanques para el camarón gigante de Malasia u otras especies de agua dulce, con la finalidad de suplementar sus ingresos.

Sin embargo, para el cultivo orgánico de camarón, un productor, que este cultivando arroz, debe cumplir con las normas orgánicas de la agencia certificadora antes de convertir sus campos en estanques para el cultivo de camarón gigante de Malasia.

En la actualidad, cerca de 200 acres vienen siendo utilizados para el cultivo de camarón orgánico en la región de Kuttanad, según Joseph Kora, quien viene desarrollando el cultivo de arroz y camarón orgánico desde hace 9 años. De acuerdo con Kora en los dos últimos años no ha tenido problemas para la comercialización de sus productos, debido al acuerdo que alcanzaron los compradores europeos bajo es auspicio de Kuttanad Vikasana Samithi (KVS).

“Los productores en Kuttanad no pueden subsistir del cultivo ordinario de arroz; por consiguiente ellos deben ser motivados a diversificar en cultivo de arroz orgánico y piscicultura de agua dulce,” explicó Thomas Peelianickal, director ejecutivo de KVS.

El periodo de crecimiento para el camarón es de ocho meses, incluido los dos meses en la ecloseria.

Demanda en el extranjero

Hay una buena demanda por el camarón gigante de Malasia orgánico en los mercados internacionales, principalmente Europa. Actualmente, la producción es menor a la demanda.

Fuente: The Hindu Business