Barbanza (La Voz de Galicia). Representantes en Barbanza del colectivo ecologista Adega y miembros de la plataforma de Carnota que se opone a la ampliación de la piscifactoría de Quilmas recogieron el miércoles unas muestras de agua en los puntos de conexión con el mar de dos granjas que Stolt Sea Farm posee en la zona. El propósito de esta iniciativa es que con ella esperan demostrar que el líquido que vierten esas instalaciones al medio marino no pasa previamente por un sistema de depuración eficaz.

 

El responsable para la zona de Adega, Fins Eirexas, y el portavoz de la agrupación carnotana, José Manuel Casais, explicaron que las tomas de agua se cogieron en el punto de captación y al pie del emisario de evacuación de las piscifactorías ubicadas en Quilmas y Couso, en el municipio de Ribeira.

Según explicó el dirigente ecologista, los envases han sido enviados a sendos laboratorios de Vigo y de la Facultad de Química de Santiago para que su contenido sea analizado.

«Queremos contar con datos independientes, diferentes de los que la propia empresa aporta a la Administración y aguardamos poder demostrar que a calidad del agua del mar que entra en esas plantas no son las misma que la que sale, porque el único sistema de depuración con que cuentan es una malla de paso de muy poco grosor, sin ningún otro control sobre los productos químicos e antibióticos que entregan», sostiene Finx Eirexas.

Por otra parte, el portavoz de Adega confirmó que, al margen del resultado de los análisis que han encargado, tienen pensado presentar alegaciones a los proyectos acuícolas diseñados para la costa de Baroña y Quilmas.

Eirexas quiso dejar claro que no se opone a ese tipo de industrias, pero sí al modo elegido para implantarlas.

El representante ecologista puso en duda la veracidad de la estimación de puestos de trabajo que Stolt anunció que generaría con la puesta en marcha de esos nuevos centros de producción. Al mismo tiempo, aseguró que Adega tiene constancia, a través de Augas de Galicia, de que ninguna de las piscifactorías ubicadas en el territorio autónomo cuenta con permiso para hacer vertidos al medio marino.

Fuente: http://www.lavozdegalicia.es