Una universidad y una empresa productora de soya no modificada genéticamente, han desarrollado una alternativa sustentable para la alimentación de peces de crianza.

Los creadores de este producto indican que este provee una fuente sostenible para alimentar a los peces, y al mismo tiempo, reduce la toxicidad de las excretas, disminuye la pesca predatoria, ayuda a ahorrar agua dulce y también absorbe el carbono.

Este producto es un aceite extraído de una microalga marina desarrollada por una sociedad que incluye a Imcopa y Furg (Rio Grande Federal University Foundation).

Imcopa dijo que el aceite de las microalgas es capaz de mejorar el salmón, trucha, bacalao y otros peces de crianza, alimentándolos con ácidos grasos omega-3 y 6.

El objetivo es reemplazar el aceite de pescado con una alternativa menos agresiva y sostenible.

“Imcopa intenta contribuir de una forma sustentable con la producción de aceite de microalgas”, expresó Jose Enrique Traver, gerente de la empresa. Existen otras materias ambientales involucradas en la producción de aceite de pescado usado para enriquecer la alimentación de los peces de crianza, pero la pesca depredadora es la principal fuente.

En vez de alimentar a los peces, estas especies de bajo valor comercial (anchoveta, sardinas) pueden alimentar a las personas hambrientas alrededor del mundo, en vez de ser capturado para convertirse en alimento para animales.

Se necesita proveer 10 libras de sardinas o anchoveta para producir solo una libra de salmón, informó Impoca, agregando que esta practica es completamente insostenible. Con una inversión de US$ 10 millones para estudios de microalgas, en donde se incluye US$ 4 millones del gobierno brasileño, a Imcopa le tomará 36 meses concluir el estudio que se inició en mayor del 2008.

“En esta etapa inicial estamos aprendiendo cual es la mejor manera de cultivar el alga, y como manipularlos”, dijo Osires de Melo, gerente de desarrollo comercial de Imcopa y coordinador del proyecto. “Cuando la investigación este concluida nosotros podremos extraer ácidos grasos de las microalgas y mezclarlo con harina y aceite de soya. Actualmente, el 50% de aceite utilizado en la alimentación de peces de crianza proviene del pescado. La otra mitad es aceite vegetal”, informó Melo.

Cinco especies de algas vienen siendo estudiadas por Imcopa en Araucaria. Pero otra parte del proyecto se desarrolla en Furg, en la ciudad de Río Grande, bajo la supervisión del Dr. Jorge Alberto Costa, un ingeniero de alimentos. De acuerdo con el investigador, los peces tienen la capacidad de digerir las algas hasta en un 90% y ningún otro alimento puede alcanzar este porcentaje.

Por este medio se reduce la cantidad y toxicidad de los desechos animales que se liberan al ambiente. Pero las algas proveen otras ventajas: un acre de soya produce 210 galones de aceite por año, mientras que un acre de algas puede producir mas de 42 000 galones, dependiendo de la especie cultivada.

Fuente: The Fish Site