(La Tercera).- La enorme cantidad de algas nocivas que florecieron en las aguas de la XI región de nuestro país y que está afectando seriamente la industria del salmón debido a la muerte de casi el 30 por ciento de estos peces, también tiene serios riesgos a la salud si es que las personas consumen alguno de los productos que se encuentran en la zona.

 

Así lo explica Jorge Navarro, académico del Instituto de Biología Marina de la Universidad Austral de Chile, quien señala que el florecimiento en exceso de estas algas -llamada Alexandrium catenella-, produce una toxina paralizante, que además de provocar la muerte de los peces debido a que va quitando el oxígeno del mar, también afecta a los mariscos filtradores que se producen en el sector, como choritos, cholgas u otras.

Por lo mismo, el experto indicó a latercera.com que la primera recomendación para las personas que viven en los alrededores del lugar, es a no consumir los productos que vengan del mar donde se encuentra este "bloom de de algas", pues ingerirlos podría ocasionar fatales consecuencias. Incluso, Navarro señaló que además de los mariscos filtradores, también se debiera evitar ingerir los mariscos que se alimentan de los filtradores, como los locos u otro tipo de caracoles.

Pero en el caso de que alguien llegue a consumir alguno de estos productos, uno de los primeros síntomas es el adormecimiento de labios, manos y dedos. Frente a ello, el consejo es acudir de inmediato al servicio médico, pues si la concentración de la toxina en el producto ingerido es demasiado alta, existe la posibilidad de que se produzca un paro respiratorio.

RIESGO DE EXPANSION

Según el profesor de la Universidad Austral de Chile, este fenómeno no es anormal, pues se produce cada cierto tiempo, aunque en los últimos 20 años se ha incrementado notablemente en el sur de Chile.

Y aunque no se tiene claridad de las razones verdaderas para se genere esta alta concentración de micro algas, una de las posibles es el cambio en las condiciones oceanográficas, como el estancamiento de las aguas, el cambio en la temperatura o una inadecuada salinidad.

Sin embargo, otro de los riesgos para la economía del país y la salud de las personas que detecta Navarro es que este fenómeno se extienda hacia el norte, específicamente a la zona de Chiloé, donde afectaría la producción de ostras o choritos, provocando además un alto impacto social.

Fuente: http://www.latercera.com