SANTIAGO.- El Centro Ecoceanos calificó de “débil, insuficiente y complaciente” el plan del gobierno para que salmoneras chilenas y multinacionales aborden el uso y manejo de antimicrobianos en sus faenas productivas. Para Ecoceanos es extraño además que siendo la presidenta Michelle Bachelet médico pediatra  y conocedora de las políticas de la organización mundial de la salud (OMS) y del impacto de la resistencia bacteriana sobre la salud pública, deje solo en manos del Ministerio de Economía decisiones que deben contemplar la participación de especialistas de los Ministerios de Salud y de Medio Ambiente.

 

“Varias de las medidas del Plan constituyen demandas efectuadas hace casi una década por las organizaciones ambientalistas, pescadores artesanales, consumidores y profesionales de la salud pública”, dijo Juan Carlos Cárdenas, médico veterinario y director del Centro Ecocéanos.    

Cardenas afirmó que el plan no logra dar plena respuesta a los requerimientos de la organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), que ya el 2005 recomendó a Chile “mejorar la protección ambiental y sanitaria en la acuicultura con respecto al uso de antibióticos, la vigilancia epidemiológica, y la erradicación de las enfermedades infecciosas”.

En ese entonces, la OCDE mostró su inquietud respecto al uso “de antibióticos en la acuicultura (del salmón) y la resistencia bacteriana asociada, el uso excesivo de antibióticos, los cuales acarrean riesgos para la salud humana y ambiental”. Y afirmó que “el gobierno de Chile no recopila estadísticas sobre las cantidades de antibióticos que se utilizan en la cría de salmones, y tampoco existe supervisión del control veterinario”.

Respecto a los antibióticos de última generación reservados solo para la salud humana, el Centro Ecoceanos señaló su absoluta decepción frente a la iniciativa del Ministerio de Economía,  “el cual no se hace responsable del llamado de la OMS, de las Sociedades Médicas y de las organizaciones ciudadanas respecto a la necesidad de prohibir el uso de quinolonas en la crianza industrial de animales para consumo humano, especialmente en salmonicultura”.

“Los antibióticos del tipo quinolonas son el último resguardo que se tiene en salud humana para combatir las enfermedades bacterianas. Estos fármacos utilizados masiva e indiscriminadamente, pierden su efectividad creando bacterias resistentes, constituyendo uno de los mayores problemas ambientales y de salud pública”, afirmó el Centro Ecoceanos.

“La ciudadanía de Chiloé, y las regiones de Aysén y Magallanes, deben exigir información sobre el empleo masivo de antibióticos por parte de la salmonicultura, lo que la  transforma en una bomba de tiempo sanitaria’ ya que en el caso de las quinolonas, estas constituyen aproximadamente el 80% de los antibióticos empleados por la industria salmonera”.

Ecoceanos señaló que el plan gubernamental será observado a nivel internacional, ya que en el mes de abril nuevamente una delegación a la Administración de Drogas y Alimentos de Estados Unidos (FDA), inspeccionará  Chile.

EL PLAN SANITARIO DEL MINISTERIO DE ECONOMÍA

El plan gubernamental contempla la implementación de acciones y plazos. Algunas de carácter elemental, lo cual evidencia las malas prácticas con que se ha manejado esta industria, tales como que “los tratamientos terapéuticos sólo podrán ser aplicados previo diagnóstico, con prescripción extendida por un médico veterinario y siguiendo las especificaciones del registro”.

Dentro de las medidas de bioseguridad, se indica la regulación de las densidades de peces en los centros de cultivos, el  establecimiento del descanso obligatorio de estas unidades productivas y el retiro diario de las mortalidades de peces, “medidas que deberían ser obvias en una industria que produce sobre 2,2 billones de dólares al año”, dijo el Centro Ecoceanos.

RECONOCEN USO MASIVO Y PROFILÁCTICO DE ANTIBIÓTICOS

Ecocéanos señala que en el texto del plan, el Estado reconoce finalmente que ha existido hasta la fecha un empleo masivo y no responsable de antibióticos en la salmonicultura, bajo la forma de tratamientos profilácticos. Esta irracional forma de empleo de antimicrobianos, había sido desmentida sistemáticamente por la industria.

“Valoramos que el Ministro de Economía exija ‘establecer explícitamente en el reglamento la prohibición de aplicación de terapias antimicrobianas con fines profilácticos’”.

 Ecoceanos además destacó que el Estado recuerde y refuerce el papel insustituible y la responsabilidad que tiene el médico veterinario en todas las terapias implementadas para asegurar la salud del centro de cultivo.

“Este papel profesional  tan obvio y que se encontraba respaldado en nuestra legislación, se había debilitado, siendo una de las razones que explicaría la descomunal crisis sanitaria que afecta actualmente a la  industria salmonera en nuestro país”, señaló Ecoceanos.

¿SALUD PÚBLICA O GANANCIAS SALMONERAS?

Para el Centro Ecocéanos, este plan sanitario del Ministerio de Economía “constituye un débil, insuficiente y complaciente respuesta del Estado frente a la extensión y profundidad de los impactos económicos y sociales que está generando la actual crisis sanitaria de la salmonicultura industrial en el sur de Chile”.

“Asumíamos como ciudadanos que en vista de la profunda crisis sanitaria y ambiental provocada por las malas prácticas de esta industria, los impactos sociales que se están generando por los despidos masivos de trabajadores y el hecho que la industria salmonera está siendo subsidiada crecientemente con dinero de los contribuyentes chilenos, el Estado aprovecharía esta situación para equiparar la legislación, regulaciones  e institucionalidad sanitaria  a los estándares y exigencias internacionales”.

Ecoceanos recordó que además de la seguridad alimentaria y el fortalecimiento de las economías regionales, están en juego el destino de los 450 millones de dólares que con un aval del 60% del Estado, la banca privada negocia con los empresarios salmoneros.

“No hay que olvidar que este plan de manejo y uso de antibióticos, es un ‘paquete’ que va de la mano con el plan de rescate de 450 millones de dólares de apoyo a la expansión de esta industria mediante modificaciones a la legislación, las cuales permitirán que las compañías puedan hipotecar las concesiones otorgadas gratuitamente por el Estado con el sistema financiero”, dijo el Centro Ecoceanos.

Fuente: http://www.ecoceanos.cl