(Misiones On Line). Forman parte del mega proyecto de piscicultura entre las cooperativas de Cainguás y de Dos de Mayo. A esta altura, están instaladas las 19 jaulas con capacidad para mil peces cada una. Paralelamente, avanza la obra del frigorífico de procesamiento de pescados.

 

El mega proyecto de piscicultura que emprendieron las cooperativas de Electricidad Cainguás Limitada, de Aristóbulo del Valle, y la de Aguas y Energía de Dos de Mayo está en pleno crecimiento y ya se desarrollan y crecen en el Saltito I más de cinco mil peces de las especies tilapia y pacú.

La cría en los lagos forma parte del amplio proyecto "Pescado fresco cooperativo", que se puso en marcha a través de un crédito otorgado por el Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (Inaes), con un monto total de 891.518 pesos. El dinero será destinado a completar el circuito de cría, faenamiento y comercialización de las especies elegidas, además de la planta para la producción de alimento balanceado, que ya está construyéndose en Aristóbulo.

La idea es lograr una producción de 180 mil kilos de carne de pescado por año, que cubrirá la demanda de la zona en una primera etapa y en la que se generarán al menos 300 puestos de trabajo. En la planta elaboradora de alimento balanceado y del frigorífico en el que se procesarán los pescados se utilizará mano de obra local. Allí, en la fábrica, llegarán los pescados para ser faenados, fileteados, enfriados para su correcta preservación y presentados para la venta.

Peces a la vista
Actualmente, en el embalse uno del arroyo Saltito, que nace cerca de la ruta 14 nacional en Dos de Mayo y desemboca en el río Uruguay, ya se instalaron 19 jaulas para contener a mil tilapias y unos 800 pacúes en cada una; y donde están ahora criándose más de cinco mil peces.

En el predio del espejo de agua del Saltito I también se construyeron seis estanques o lagunas para contener y alimentar a los alevinos antes de trasladarlos a las jaulas. Bajo la supervisión del médico veterinario Gustavo Eber, los operarios que trabajan en el proyecto, cuidan y mantienen en buen estado la producción.

Los peces necesitan atención diaria, pues reciben sus alimentos balanceados al menos cuatro veces al día. Resulta sumamente atractivo el momento de la alimentación, ya que los peces, principalmente las tilapias con sus vistosos colores se acercan a las manos de quien les da de comer. Es algo que ocurre en menor medida con los pacúes que son más escurridizos y temerosos de los movimientos que se producen fuera del agua.

Las jaulas, que son de fabricación casera, descansan en las aguas del Saltito y están unidas por largas extensiones de pasarelas que forman también un particular atractivo.
El gerente de la Cooperativa Cainguás, José Garay, reconoció que “es un emprendimiento ambicioso que nos está llenando de orgullo porque avanza según nuestros planes. Estamos convencidos que con esta nueva oportunidad de crecimiento, nuestros productores, que ya iniciaron el camino de la piscicultura con sus lagunas particulares, tendrán un lugar donde ofrecer sus productos y al mismo tiempo podrán adquirir el alimento balanceado a un mejor precio, ya que actualmente estamos comprando afuera. La idea es producir el balanceado en la fábrica local y disminuir los costos”.

En tanto que el presidente de la entidad, Héctor López Ricci, dijo que “este proyecto es una muestra de compromiso de nuestra cooperativa y la de Dos de Mayo que piensa en posicionar a los productores en un alto nivel empresarial, y con los años serán vistos como uno de los mejores comercializadores de carne de pescado de primera calidad”.

Fuente: http://www.misionesonline.net