La Government Accountability Office (GAO) de EEUU informó que los estadounidenses consumieron alrededor de 5 billones de libras de alimentos de origen acuático en el año 2007. La mayor parte de los compradores (supermercados, restaurantes, consumidores e importadores) asumen que ellos están comprando un alimento de origen acuático en particular.

 

Hace algún tiempo la GAO informó que los vendedores etiquetaban mal los productos con la finalidad de venderlos como algo que no son. GAO destaca que las agencias gubernamentales no hacen un buen trabajo ni coordinan entre ellos, lo que da como resultado que la mayor parte de los alimentos de origen acuático no se han inspeccionados.

De acuerdo con el informe de GAO , el fraude toma las siguientes formas:

- Transbordo para evitar impuestos: los productores extranjeros pueden embarcar productos de origen acuático a EEUU a través de un país intermediario para evitar los impuestos de importación mediante el etiquetado como un tercer país y para evitar los controles regulatorios como las alertas de importación de FDA.

- Sobre-procesamiento: los procesadores sobre-procesan los productos de origen acuático, usan químicos que permanecen en el agua, o sobre-congelan con una cobertura de hielo para incrementar artificialmente el peso de los productos sin indicar el verdadero peso neto del alimento de origen acuático en la etiqueta.

- Sustitución de especies: Los participantes en la cadena de abastecimiento de alimentos de origen acuático pueden etiquetar una especie acuática como otra especie. Típicamente, una especie de menor valor es etiquetada como una especie de alto valor para obtener una gran rentabilidad. Esto da como resultado que los consumidores paguen mucho mas por el producto.

- Mal etiquetados y mal presentados: los participantes en la cadena de abastecimiento de alimentos de origen acuático proveen varios tipos de información incorrecta sobre los productos de alimentos de origen acuático o dos o mas productos diferentes tienen diferentes valores pero venden todo el lote a un precio mayor.

El informe destaca que las empresas de alimentos de origen acuático rutinariamente reciben solicitudes escritas por los productos fraudulentas. Además indica que cuando la National Fisheries Institute reenvió varias solicitudes a la FDA durante el año pasado, la agencia no tomo acciones.

Un consumidor indicó que compro camarón congelado, etiquetado como un producto de México, que tenia una segunda etiqueta debajo en donde indicaba que el producto era de Tailandia.

Fuente: Poynter