(Xornal de Galicia).- La Junta de Andalucía pondrá en marcha un plan de gestión de la anguila europea (Anguilla anguila) que será aprobado a través de un decreto que establece una moratoria de diez años en su pesca y que contempla importantes medidas de repoblación para impulsar su recuperación. De esta forma, la comunidad dará cumplimiento a lo dispuesto en el Reglamento del Consejo de la Unión Europea Nº 1100/2007 de 18 de septiembre, por el que se establecen medidas para potenciar la repoblación de esta especie, catalogada 'en peligro crítico' por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

 

La estrategia andaluza para su conservación tendrá diez años de vigencia y su gestión estará coordinada por las consejerías de Medio Ambiente y de Agricultura y Pesca. Ambas instituciones se reparten las competencias relacionadas con la especie, en función de que los ejemplares se hallen en una fase de desarrollo situada en aguas fluviales continentales (Medio Ambiente) o en mar abierto (Agricultura y Pesca).

Para facilitar el cumplimiento de las medidas que recoge el plan, la Consejería de Medio Ambiente establecerá una línea de ayudas para el fomento de la acuicultura vinculada a la anguila para los próximos años, por un importe de 960.000 euros, destinado a la mejora de instalaciones, creación de empleo, puesta a punto de métodos de acuicultura, diversificación hacia nuevas especies, medidas de salud pública o a la comercialización.

Con este plan se persigue reducir la mortalidad causada por el hombre y garantizar que al menos el 40% de esta especie migratoria catádroma pueda escapar al mar, ya que es allí donde nace, migra hacia aguas dulces, regresa al mar para desovar y, finalmente, muere en los ríos.

El seguimiento de las medidas puestas en marcha se realizará mediante censos anuales de población y una evaluación en el noveno año de aplicación que determinará la continuidad o el cambio de estrategia de conservación. Para ello, el Gobierno andaluz establecerá una línea de ayudas para el fomento de la acuicultura vinculada a la anguila.

Según un dictamen del Consejo Internacional para la Explotación del Mar (CIEM), la población de este pez se encuentra fuera de los límites biológicos de seguridad y su pesca no se ejerce de forma sostenible. A nivel europeo, esto ha motivado la inclusión de la anguila en el Convenio sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre (CITES) --lo que a partir de marzo de este año limitará su importación y exportación--, así como la aprobación del reglamento citado anteriormente.

En virtud de esta normativa, Andalucía establecerá una moratoria en la captura pesquera de la especie durante un plazo de diez años en las aguas marítimas interiores y continentales de la comunidad autónoma. No obstante, se establecen excepciones, como las capturas casuales producidas por las tomas de agua en las instalaciones de acuicultura y aquellos casos en los que se concedan autorizaciones supeditadas a un mejor cumplimiento del plan de gestión y circunscritas a la firma de convenios de colaboración específicos.

Erradicar las ilegalidades

Esta medida se basa en la constatación de la escasez del recurso, en la aplicación del Plan de Recuperación de la Anguila en Europa y trata de erradicar la ilegalidad del sector extractivo dedicado a la pesca de la angula, compuesto en aguas continentales por unas cien embarcaciones de construcción artesanal, que no cumplen la normativa vigente ni pueden ser legalizadas, y en los múltiples daños a la biodiversidad que causan dichas capturas. De hecho, en la cuenca del Bajo Guadalquivir existe una macrofauna compuesta por al menos 134 especies cuyo delicado equilibrio biológico y su elevado valor científico, económico y social se ve amenazado por el empleo furtivo de artes de pesca ilegales como las redes 'mosquiteras'.

Estas redes son muy finas, por lo que tamizan el lecho fluvial y capturan a todas las especies que cohabitan con la anguila, con una media de 66,33 kilogramos de otras especies por cada uno de angula extraída (la anguila en su fase de alevín). Esto representa unas 23 toneladas de dichas especies una vez alcanzada su talla comercial, lo que en 2008 se estima que pudo corresponder a una cuantía de hasta 21 millones de euros.

El plan andaluz también contempla la repoblación entre sus medidas destacadas, por lo que se establece que tanto las explotaciones autorizadas como las instalaciones en las que se produzcan extracciones casuales deberán ceder para este fin un porcentaje creciente de los ejemplares capturados, hasta alcanzar en julio de 2013 una cantidad mínima del 60%.

Igualmente, el plan dispone actuaciones para mejorar los hábitats y paliar los efectos negativos que la existencia de barreras físicas en los cauces fluviales (presas, embalses, centrales hidroeléctricas, etc.) supone para la especie. Entre éstas se incluyen medidas como la interrupción temporal del funcionamiento de las turbinas de producción hidroeléctrica, la construcción de pasos para anguilas o la ejecución de un plan de transporte desde aguas interiores y continentales hasta otras desde las que puedan completar sus movimientos migratorios.

Situación actual

En Andalucía existen tres Unidades de Gestión de la Anguila que se corresponden con las cuencas Atlántica, Mediterránea y del Guadalquivir. No obstante, la escasez de datos sobre la especie es casi absoluta, salvo en el caso del Guadalquivir, por lo que el plan de gestión contempla actuaciones en dicha cuenca fluvial, en la que un estudio realizado conjuntamente con la Universidad de Córdoba ha determinado en ciertas zonas una reducción del 98% de las poblaciones y una pérdida del 88% de los ecosistemas. Mientras, el plan dispone la realización de estudios, investigación y seguimiento en las otras dos zonas, a fin de conocer mejor la situación de la especie.

La situación de la anguila en Andalucía es muy similar a la del resto de España y Europa. A nivel comunitario, diversos estudios marcaron en el año 2000 un mínimo histórico para la especie, cuando la pérdida de hábitats, la contaminación y la excesiva presión pesquera disminuyeron sus poblaciones hasta alcanzar un porcentaje estimado de entre el 1 y el 5% de lo censado anteriormente a 1980. Muestra del agotamiento de las poblaciones es la cantidad de angula capturada y comercializada el pasado año 2008 en el Bajo Guadalquivir, alrededor de 300 kilogramos, lo que supone apenas una veinteava parte de las 40 toneladas comercializadas anualmente entre 1982 y 1983.

Fuente: http://xornalgalicia.es