La Coruña, España
Agrocope  

La producción de marisco en cautividad vive un momento dulce en Galicia, después de los problemas registrados el pasado verano, que derivaron incluso en enfrentamientos entre productores. Ahora busca situarse en nuevos mercados como el ruso.

AGROCOPE ha hablado con Alejandro Prado, responsable de ventas de Grupo LINAMAR, una de las empresas punteras en el sector del mejillón, y ha comprobado cómo los problemas han quedado atrás.

-¿Cuál es la situación actual del sector en Galicia?

Empieza a normalizarse después de una etapa convulsa. El mercado pone cada cosa en su sitio, y eso es lo que está ocurriendo. Después de numerosas guerras internas, ha comenzado a subir el precio, regulado por la oferta y la demanda.

-¿Qué está ocurriendo?

El mejillón nuevo aún no tiene el tamaño óptimo para vender y el viejo empieza a escasear, por ello el precio ha comenzado a subir. Cuando haya abundancia, el mercado bajará los precios de modo tranquilo.

-¿Desde cuándo opera LINAMAR?

Con las actuales instalaciones, siete u ocho años. Somos una de las últimas depuradoras instaladas y contamos con la última tecnología.

-¿Ha cambiado mucho el sector del mejillón en ese periodo?

Nosotros somos los pioneros en cuanto a avances. Hemos conseguido situarnos en determinados mercados a base de innovar e invertir en investigación y desarrollo. En nuestra opinión, el mercado está obsoleto, muchos siguen comercializando el mejillón del mismo modo que sus abuelos, y nosotros hemos apostado muy fuerte por la atmósfera modificada, lo que nos ha dado ventajas a la hora de comercializar el producto.

-¿En qué mercados están ustedes?

Estamos ya prácticamente en toda Europa, y sobretodo en países como Alemania, Francia, Italia, Bélgica e incluso en Rusia.

-El mejillón gallego goza de prestigio internacional. ¿Cómo se presenta el futuro?

Nosotros lo vemos francamente bien. Es un producto con una buena relación calidad-precio, no es caro, y además tiene seguidores incondicionales. El consumidor está apostando por el mejillón.