GUAYAQUIL.- La industria ecuatoriana exportadora de alimento balanceado sufrió un revés este año. Entre enero y febrero último, el volumen de ventas de este rubro cayó 59%, comparado con similar período del año anterior. La Asociación de Fabricantes de Alimentos Balanceados (Afaba) explica el porqué: el consumo de bienes suntuarios bajó en el mercado mundial tras la crisis financiera desatada a finales del 2008.

La mayor caída la reflejan los productos acuícolas, según el presidente de la empresa Bioalimentar, Édison Garzón.

“El camarón es un alimento que no consta en la canasta básica, que en tiempos de crisis puede obviarse. Por eso la demanda externa de alimento balanceado cayó”, sostuvo Garzón, quien produce 10.000 toneladas mensuales de alimento para animal en su planta ubicada en Ambato.

Según estadísticas del Banco Central, mientras en los dos primeros meses del 2008 el país exportó 19.238 toneladas de alimentos preparados para animales que generaron ingresos por $ 13,6 millones, a febrero de este año las ventas llegaron a 7.844 toneladas, que representaron $ 5,3 millones.

Sin embargo, Garzón resaltó que a nivel interno la industria procesadora de balanceados se ha fortalecido. “Solo en febrero aumenté mi capacidad de producción en 800 toneladas”, dijo.

Para el presidente de Alimentsa, Roberto Boloña, las bajas ventas de la exportación de comida para camarón responden a la sobreoferta de este marisco en el mundo. “La capacidad de consumo de camarón bajó en los últimos meses, pero se espera una franca recuperación”, expresó.

El empresario, quien tiene su planta en Guayaquil que produce 35.000 toneladas de balanceado para el sector acuícola al año, basa su optimismo en iniciativas como las de la Unión Europea (UE), donde se fomenta el consumo de alimentos preparados.

“Hace un mes, los gobiernos de ese bloque acordaron bajar los impuestos que se cobran en los restaurantes; el camarón podría ser beneficiado”, indicó Boloña, quien -sin embargo- no se siente muy perjudicado de la crisis, pues a nivel interno tiene mercado.

El Central muestra, en cifras, cómo las ventas de camarón ecuatoriano también se han visto afectadas. Entre enero y febrero último comparado a similar período del año anterior, la caída en volumen fue del 5% y en ingresos la disminución llegó al 10,07%.

El presidente de la Cámara Nacional de Acuacultura, César Monge, considera que si bien esos factores exógenos no pueden ser controlados de manera gubernamental, sí se pueden aplicar planes para fomentar a la industria local. “La delincuencia, del que han sido víctima algunos productores de camarón, y los altos costos de los insumos nos hacen perder competitividad”, indicó Monge, quien espera que se cumpla con la agenda Acuícola 2009.

El Primer Mandatario, en su última visita a Guayaquil, advirtió que en cifras preliminares de desempleo detectó que Guayaquil y Machala son las más afectadas, con un repunte. “Justamente estos dos lugares concentran la producción camaronera; ahí está la crisis”, puntualizó Monge.

Fuente: Expreso