CARACAS (El Universal).- Entre las políticas del Gobierno nacional en materia alimentaria destaca la prioridad para desarrollar unidades de producción social de acuicultura rural, "como alternativa para la producción de proteína de origen acuático y en armonía con el ambiente". 

Así está establecido en la Ley de Pesca y Acuicultura, donde además se estipula que se dará prioridad al cultivo de especies autóctonas y a la aplicación de tecnologías nacionales.

En Venezuela, la acuicultura es una actividad que ha venido en ascenso, pero que aún es insuficiente para atender el consumo de pescado de la población. Truchas, cachamas y coporo figuran como las especies que se cultivan en la modalidad rural y para el autoconsumo. La cría de camarón de piscina se ha desarrollado significativamente en los últimos años.

Las políticas de fomento a la acuicultura impulsadas por el Gobierno como el rescate de tierras con vocación acuícola, financiamiento de la banca pública, construcción de infraestructura para la producción de insumos, acopio y procesamiento de productos han derivado en el crecimiento sostenido de esta actividad.

En los últimos 10 años, la producción acuícola en el país ha aumentado 424%, en comparación con el período entre 1990-1998. De acuerdo con cifras oficiales del Instituto Socialista de Pesca y Acuicultura (Insopesca) la producción de cachama pasó de 6.593 toneladas a 23.500 toneladas durante la última década, mientras que la cría de camarón aumentó de 22.639 a 145.323 toneladas en el mismo período.

Para potenciar esta actividad, Insopesca desarrolla el Plan Nacional de Acuicultura 2009-2019, que tiene como objetivo aumentar el consumo de productos pesqueros provenientes de la acuicultura con miras a garantizar la seguridad agroalimentaria.

En ese sentido, el plan contempla la diversificación de las especies que son objetivos de consumo, disminuir los costos de producción a través de la adquisición y transferencia de tecnologías, y promover el consumo de productos acuícolas.

Pero el rubro bandera de esta actividad sigue siendo el camarón. El Gobierno ha destinado BsF 16 millones para la recuperación de granjas camaroneras que se encuentran inactivas.

Sustentabilidad En el marco de la eliminación de la pesca de arrastre en el país, el presidente Hugo Chávez pidió al Ministerio de Agricultura potenciar la acuicultura para garantizar el abastecimiento de pescado en el país, tomando como referencia la experiencia de países como Japón que ha sido pionero en esta actividad.

Para el segundo trimestre, Insopesca tienen previsto impulsar dos o tres proyectos pequeños de pesca en agua salada.

Sin embargo, los expertos en la materia consideran que la cría de peces, sobre todo en el agua salada, no es sencilla ni tampoco inmediata, por lo que no es viable en el corto plazo.

Carlos Jiménez, biólogo y ex director de Pesca, explicó que para lograr la autosuficiencia a través del cultivo de pescado es necesario realizar estudios ecológicos y contar con un paquete tecnológico de alta calidad, a largo plazo sí podría desarrollarse el cultivo de pescado para el consumo de la población. Actualmente Venezuela no cuenta con la tecnología necesaria para la cría masiva de especies marinas en granjas.

En el caso del camarón, a pesar de que el desarrollo de la acuicultura ha sido notable, alerta sobre los efectos negativos que la sobreexplotación de esta actividad pueda tener en el ecosistema.

El experto señala que si se introduce una especie que no es nativa en aguas tropicales como las de Venezuela puede ocasionar el desplazamiento de otras especies, atentando contra la biodiversidad y el rendimiento de la producción pesquera.

El presidente de Insopesca, Gilberto Giménez, informó que firmaron con Irán un acuerdo de apoyo científico y tecnológico para el desarrollo de la pesca de acuicultura.

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