(Europa Press).- Científicos de la Universidad de Cambridge han descubierto que una especie de minúsculas algas puede formar grupos estables en los que literalmente bailan entre sí, manteniéndose milagrosamente entrelazadas sólo mediante las corrientes que crean con esos movimientos rítmicos. La investigación ha sido publicada en la revista 'Physical Review Letters'.

Los investigadores estudiaron el organismo multicelular Volvox, que consiste en aproximadamente un millar de células dispuestas sobre la superficie de una matriz esférica de un diametro de alrededor de medio milímetro. Cada superficie de las células tiene dos apéndices similares a cabellos conocidos como flagelos, que propulsan a la colonia a través del fluido y simultáneamente los hace girar como en un eje.

Los investigadores encontraron que las colonias que se desplazan cerca de la superficie pueden formar dos tipos de 'pasos' musicales; el vals, en el que las dos colonias se rodean entre sí como un planeta que orbita al Sol, y el 'minueto', en el que las oscilan atrás y adelante como si estuvieran agarradas a una banda elástica entre ellas.

Los investigadores han desarrollado un análisis matemático que muestra esos patrones de baile en función de la manera en que las superficies cercanas modifican la corriente próxima a las colonias e induce la atracción entre ellas. Las observaciones constituyen la primera visualización directa de estos fluidos, que ya habían sido predecidos como factor desencadenante de dicha atracción.

"Estos impactantes e inesperados resultados nos recuerdan no solo la belleza de la vida, sino también que fenómenos remarcables pueden surgir de ingredientes muy sencillos"., declaró Raymond E. Goldstein, profesor de Sistemas Físicos Complejos del Departamento de Matemática Aplicada en Cambridge.