SANTIAGO (Ecoceanos News).- Frente a la crisis de la industria del salmón “el gran desafío que se tiene por parte de las organizaciones sindicales, como del propio Estado chileno es buscar alternativas de desarrollo regional”, afirmó el Especialista Principal en Actividades con los Trabajadores de la Oficina Subregional de la OIT para el Cono Sur de América Latina, Eduardo Rodríguez. 

En entrevista con Ecoceanos News, el personero de la Organización Internacional del Trabajo sostuvo que “es importante llamar a los distintos actores a un proceso de diálogo y a un proceso de visualizar el tipo de región que se quiere para los próximos 20 años”.

El representante de la OIT afirmó que “el desarrollo de la industria salmonera ha generado un repunte importante en varias de las regiones del país. Pero la pregunta es si deben ser regiones mono-productivas y en ese sentido creo que el gran reto, el gran desafío que se tiene por parte de las organizaciones sindicales como del propio Estado chileno es buscar alternativas de desarrollo regional”.  

Esto, “porque cada una de las industrias siempre tiene un determinado ciclo, una determinada elasticidad de crecimiento en absorción de empleo, y después puede tener un ciclo también de caída. En ese sentido, me parece que debería de convocarse, aprovechando este proceso de crisis, para discutir lo que podría ser un modelo de desarrollo regional, que otras alternativas hay en término de turismo u otro tipo de actividades productivas que permita ampliar la oferta de trabajo. En ese sentido, que las personas tengan oportunidades de empleo igualitarias en esas regiones”.      

Para Rodríguez se trata de una limitación importante y es un proceso que no es de corto plazo. Sin embargo, precisó que “es un proceso que con la propia crisis puede gatillarse y puede propiciar justamente las condiciones necesarias para esa discusión. Hay que ver la crisis en ese aspecto, como una oportunidad para el desarrollo regional y no como un obstáculo al propio desarrollo. Por eso es importante llamar a los distintos actores a un proceso de diálogo y a un proceso de visualizar el tipo de región que se quiere para los próximos 20 años”, indicó.  

LA REGION DE LA EDAD DE PIEDRA

Un debate que se instaló en ciertos sectores en 2007 cuando Cesar Barros inauguró su llegada a la presidencia de SalmónChile con la frase: “sin la industria salmonera estas regiones volverían a la edad de piedra”, con lo cual reafirmó la especie de misión civilizadora que imponen las empresas que se dedican al cultivo del salmón que operan en el sur de Chile para justificar su presencia en estos territorios.

Eran otros tiempos y Barros comparaba a su gremio con China: "probablemente será la primera potencia mundial, pero no designa al presidente del Banco Mundial, ni del Fondo Monetario Internacional, pero lo va a hacer", dijo en el seminario "Desafíos para la Acuicultura al 2010: Hacia un nuevo trato público privado", realizado en mayo de 2007 en Puerto Varas.

"No tenemos la representatividad, ni a nivel gremial, ni político, que merecemos por nuestros números. Somos el cuarto o tercer exportador. Vamos a pasar al forestal y no tenemos la representatividad que merecemos", decía enérgico César Barros.

Respecto a las declaraciones del presidente de SalmonChile, Eduardo Rodríguez dijo que “son frases que generan obviamente reacciones pero son situaciones que tienen que llevar a una reflexión mucho más sosegada y mucho más constructiva. Incluso también por una cuestión de mayor equilibrio y mayor sustentabilidad en el futuro para la propia región”.

Insistió en que “el desarrollo de una región no debería estar condicionado a una sola actividad, sea la minera, la petrolera, la del salmón, sea cualquiera. Porque en la medida que depende de una sola actividad, cuando esa actividad entra en crisis, entra en crisis toda la región”.      

Y en efecto los primeros damnificados con esta crisis son los trabajadores, muchos de los cuales ya han perdido sus empleos. Mientras que para los obreros que continúan en sus puestos de trabajo está latente la amenaza del despido, y han denunciado que los derechos laborales están siendo más vulnerados por parte del empresariado. Se estima que suman cerca de 20 mil los cesantes del cluster del salmón.

DESPIDOS SIN AVISO A LAS 4 AM

El representante de la OIT criticó también la forma como se estaban ejecutando los despidos en la industria del salmón. En medio de la crisis que enfrenta la industria “debe haber una garantía del respeto de los derechos fundamentales de los trabajadores e incluso debería aumentarse, como el derecho del preaviso”, afirmó el especialista.

Justamente un derecho que ha sido vulnerado por las compañías salmoneras nacionales y transnacionales desde que comenzaron los despidos masivos en el sur del país. El hecho más reciente afectó a 450 trabajadores de la planta de proceso de la empresa AquaChile, los que comenzaron a ser finiquitados la madrugada del 15 de abril en Puerto Montt. Los primeros empleados en ser notificados de sus despidos fueron quienes integraban el primer turno de la planta, unas 230 personas, quienes arribaron en buses alrededor de las 4 AM de esa jornada.

Una actuación similar tuvo la transnacional salmonera noruega Marine Harvest, que en agosto de 2008 sin aviso previo y desconociendo acuerdos establecidos en diálogos con trabajadores y autoridades regionales, despidió la noche del viernes 11 de abril del año pasado a cerca de 600 trabajadores de la factoría que mantenía en la zona de Chinquihue, en Puerto Montt.

Eduardo Rodríguez aseguró que “está más que demostrado que la principal fuente de ingreso de un hogar es el trabajo, el grueso de la población es trabajadora. Si nosotros queremos lograr una mayor justicia social, un mayor nivel de desarrollo, no puede ser que a un trabajador que está laborando se le diga que ya no esta más trabajando el día de mañana. Ese tipo de situaciones no son adecuadas para el nivel de desarrollo al que aspira Chile. Entonces el tema de los preavisos es un elemento muy importante”.

Fuente: http://www.ecoceanos.cl