Investigadores financiados por la Biotechnology and Biological Sciences Research Council (BBSRC) han obtenido información sobre una enfermedad que esta devastando la industria de la piscicultura.  Los investigadores han descubierto que los peces pueden hospedar y diseminar la enfermedad proliferativa del riñón (PKD), además de ser afectada por la infección.

El descubrimiento ahora pavimenta la vía para que se desarrollo vías efectivas para combatir la enfermedad. La investigación fue conducida por la profesor Sandra Adams y el Dr. David Morris del Instituto de Acuicultura de la Universidad de Stirling.

PKD es una condición de debilitamiento para los peces afectados, lo que conduce a una inflamación severa de los riñones. PKD causa las mayores perdidas en los peces que se siembran en las granjas infectadas. A pesar del impacto de la enfermedad y de la importancia de la acuicultura para el Reino Unido, poco se conoce sobre la diseminación del PKD.

Los investigadores previamente descubrieron el parasito en briozoos de agua dulce, los cuales son colonias de animales que se alimentan de microalgas. Algunas especies de briozoos se parecen a las plantas y pueden fragmentarse para formar nuevas colonias que pueden diseminar la enfermedad.

Adams y Morris han demostrado por primera vez que los peces nativos también pueden diseminar el PKD.

Adams explicó: “Fuimos capaces de mostrar que el parasito puede causar PKD mortal en peces, siendo su ciclo entre la trucha marrón y los briozoos”.

Los investigadores también han desarrollado un modelo de trabajo en laboratorio para estudiar el ciclo de vida del parasito, el cual será critico para desarrollar nuevas medidas de control contra la enfermedad.

Los resultados iniciales sugieren que aunque la trucha marrón es huésped de PKD ellos no son muy susceptibles a la enfermedad; mientras que la trucha arco iris de crianza en el Reino Unido tiene una respuesta inmune severa para PKD que puede matar al pez.

Pero, explica Adams: “En su ambiente nativo en EEUU, la trucha arco iris son mas resistentes a PKD. Esto sugiere que existen al menos dos cepas de este parasito en particular: uno adaptado a las especies de Norteamérica y otro adaptada a las especies europeas. Por consiguiente, la trucha arco iris introducida en las aguas europeas probablemente este infectada con una cepa incorrecta del parasito, el cual explica la respuesta inmune severa y la subsecuente enfermedad”.

Existen informes recientes de que PKD afecta al salmón silvestre en Europa y Norteamérica, indicando que esta es una amenaza emergente para estas pesquerías ecológica y económicamente importantes.

Fuente: Science Daily