(El Comercio).- Los camaroneros y vecinos de la zona temían que se trate de un gran derrame de algún hidrocarburo. Pero ayer el Ministerio del Ambiente confirmó que se trata de una marea roja, la mancha gigante que cubre alrededor de 400 millas náuticas cuadradas en el Puerto Marítimo de Guayaquil.

Según Carlos Villón, subsecretario de Calidad Ambiental, a partir de una denuncia junto con la Capitanía del Puerto se realizó un sobrevuelo. Se comprobó que la mancha rojiza y café oscura cubre desde el sector Cuarentena hasta la Boya 39.

A su vez, el subsecretario de Acuacultura, José Centanaro, ratificó que la especie de algas que conforma la  marea roja no es tóxica, por lo cual no afecta el ecosistema.  Los funcionarios recomendaron  a las camaroneras que limiten el recambio de aguas en las piscinas para evitar el ingreso de las algas.  

Por el espesor y la cantidad  disminuye el nivel de oxígeno en las piscinas y afecta  a la vida de los camarones.  El Instituto Nacional de Pesca también realizó análisis para determinar la toxicidad de las algas.

Carlos Villón explicó que esta marea roja es un fenómeno natural que se caracteriza por la acumulación de grandes cantidades de algas, microorganismos   atraídos por la abundancia de nutrientes. Las muestras  determinaron    que estas  algas  son del tipo coclodinium y que forman parte del fitoplanton marino. Además, que se mantienen por  alrededor de 10 días, luego se desintegran o sirven de alimento para  otras especies marinas. Son procesos normales y, por ejemplo,  entre 1989 y 1999 se reportaron 20 similares.

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