WASHINGTON.- Un nuevo informe de la National Research Council encontró que la falta de evidencia científica no permite conocer si las operaciones de cultivo por Drakes Bay Oyster Co. (DBOC) tienen efectos adversos mayores en el ecosistema de Drakes Estero, un cuerpo de agua al norte de San Francisco dentro del Point Reyes National Seashore, el cual es administrado por el National Park Service (NPS).

 

El informe agrega que los efectos adversos o beneficios del cultivo de ostras no pueden ser totalmente conocidos debido a los datos y análisis existentes. Además el informe del National Park Service "Drakes Estero: A Sheltered Wilderness Estuary" en algunas instancias selectivamente presento, sobre-interpreto o presento erróneamente la información científica disponible en las operaciones de DBOC mediante la exageración de los efectos negativos y pasando por alto los beneficios potenciales.

En 1976 cuando las operaciones comerciales de moluscos existían en draques Estero, el Congreso designo esta como un parque natural. El Departamento del Interior, estamento del cual depende el NPS, indicó que la granja de ostras ahora localizada en Drakes Estero estaba en conflicto con el estatus de parque natural, y a la culminación del permiso de la granja en el 2012, NPS debe proceder a convertir el área en un parque natural. Recientemente, varias versiones del informe de la NPS sobre el Drakes Estero han estimulado el debate publico sobre si la información científica justifica el cierre de DBOC después que la licencia expire. El debate condujo a un requerimiento para un estudio de Research Council con la finalidad de ayudar a clarificar el tema ambiental relacionado con el cultivo de ostras en Drakes Estero y evaluar la base científica para las presentaciones, informes, revisiones y documentos de NPS.

Mientras se examinan los impactos del cultivo de ostras, el comité escribió el informe afirmando que los efectos sobre el estero de derivan de dos fuentes: la presencia y los procesos biológicos de las ostras y las actividades de los cultivadores de ostras. De esta forma en otros cuerpos e agua, la magnitud y la significancia de los impactos ecológicos del cultivo de ostras varían con la intensidad de las operaciones.

Las ostras filtran materiales del agua, además excretan materiales que se asientan en el fondo. En alguna extensión, las ostras en Drakes Estero reemplazan la filtración y el procesamiento de materiales que se perdió hace una centuria cuando las ostras nativas Olympia fuero sobre-explotadas, pero existe poca información para conocer cuantas ostras y que cantidad de biomadsa existieron bajo estas condiciones históricas.

El comité encontró que las actividades de cultivo de ostras probablemente influyen en la vida animal y vegetal en el estero. Por ejemplo, los botes de los extractores de ostras pueden perturbar las focas durante la estación de reproducción, pero se carece de información de cómo las perturbaciones de varias fuentes afectan las focas.

El comité también examinó los impactos ecológicos del cultivo de moluscos sobre las plantas acuáticas, peces y aves en el estero.  Las áreas de plantas acuáticas se duplicaron desde 1991 a 2007, pero están ausente bajo las bateas de cultivo de ostras, lo que representa una pequeña fracción con respecto a toda el área.

El comité enfatiza que la decisión de extender la licencia sobre la interpretación legal del mandato legislativo debe basarse en un análisis científico. Como tal, un estudio mas científico de las operaciones de DBOC y el Drakes Estero no afectan las decisiones del NPS sobre el futuro del cultivo de ostras en estero.