(LNE y Comercio Digital). Alrededor de 225.000 ejemplares alevines de salmón murieron el pasado lunes 26 en el centro ictiogénico de Avalle, en el concejo de Parres.

 

La Consejería de la Presidencia reveló ayer que los técnicos estudian las causas que han provocado esta «mortalidad anormal» en la instalación parraguesa. Según las autoridades regionales, a falta de que los especialistas confirmen las causas de la muerte de los alevines, todo indica que el suceso tiene que ver con las «altas precipitaciones caídas en días precedentes».

La acción de posibles productos químicos puede estar detrás de la muerte de unos 225.000 alevines de salmón detectada el pasado lunes en el Centro Ictiogénico de Avalle, en Parres, según un comunicado hecho público ayer por la Consejería de Medio Ambiente.

El Principado ha descartado causas de origen sanitario y la investigación se centra en posibles agentes químicos que han podido influir en las muertes. Esta pérdida de alevines, según Presidencia, no merma las posibilidades de repoblación de los ríos asturianos prevista para la presente campaña, en la que se soltarán más de un millón y medio alevines.

Sobre esto último no son tan optimistas los pescadores del Oriente, a quienes la noticia ha cogido por sorpresa. «Esto puede mermar la repoblación en el Sella porque esos alevines son de aquí», lamentó Juanjo Peruyero. El secretario de la sociedad El Esmerillón reconoce que la cifra de alevines muertos «es preocupante» y aseguró que la asociación, que agrupa a 1.600 pescadores, pedirá explicaciones a la consejería.

Según Juanjo Peruyero, «en la campaña pasada se soltaron entre 400.000 y 500.000 alevines». Los que murieron el lunes acababan de nacer y estaban destinados a futuras repoblaciones. Aunque en esta operación siempre se cuenta con un margen de mortalidad -«se pierden muchos por el camino»-, en El Esmerillón consideran que «de esos 225.000 que murieron el lunes se hubiesen podido sacar adelante cien mil».

Los pescadores no tienen claro a qué puede deberse esta excesiva mortalidad de alevines registrada en Avalle. «¿A qué lo achacan, a que les arrastró la riada o a un agente externo que se vertió al río?», se preguntaba Peruyero, que no recuerda una pérdida de semejante cantidad de alevines en el pasado.