OSLO (Reuters).- La industria pesquera de camarones en el Atlántico Norte podría verse afectada por el cambio climático, que llevaría a la interrupción del ciclo de vida de los crustáceos al engañarlos para que incuben en momentos cuando escaseé el alimento necesario, dijeron científicos.

Cualquier daño a las reservas de camarones del norte -una variedad pequeña y de sabor dulce popular en las ensaladas- podría tener repercusiones en la cadena alimenticia oceánica que va desde las algas hasta el bacalao, de acuerdo al equipo de expertos dirigido por canadienses.

"El camarón (...) es un indicador del cambio climático", dijo a Reuters Peter Koeller, primer autor del estudio del Bedford Institute of Oceanography en Canadá.

Publicado en la edición del viernes de la revista Science, los científicos dicen que el camarón tiene un apareamiento sincronizado para que sus huevos se incuben cuando las algas que sirven de alimento para las larvas son más abundantes.

"Evolucionaron para aparearse el año anterior justo en el momento adecuado para aprovecharse de la floración de primavera", dijo Koeller. Los huevos que llevan las hembras toman entre 6 a 10 meses en incubarse.

Los científicos descubrieron que los crustáceos, que viven desde el Golfo de Maine hasta las aguas árticas del norte de Noruega, sincronizan su apareamiento de acuerdo a las temperaturas de las aguas en el lecho marino donde viven los adultos.

Las aguas más cálidas podrían interrumpir esa sincronización.