VALENCIA (EFE).- La Conselleria de Medio Ambiente ha liberado un total de 50.000 ejemplares juveniles de anguilas criados en cautividad en diferentes puntos de la Marjal dels Moros, según han informado fuentes de la Generalitat.

Según ha explicado la directora general de Territorio y Paisaje, Arantxa Muñoz, "la suelta de estos ejemplares constituye un refuerzo de las poblaciones naturales del marjal con efectivos idóneos cuyo previo control sanitario garantiza que están libres de parásitos que afectan a las poblaciones poniendo en peligro su futura supervivencia".

Los ejemplares de anguila han sido cedidos por la mercantil Valenciana de Acuicultura en el marco del convenio suscrito entre la Conselleria de Medio Ambiente, la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) y la citada mercantil, para la recuperación, estudio y conservación de poblaciones silvestres de anguila en humedales del catálogo valenciano de zonas húmedas.

"La coyuntura actual refuerza la oportunidad de iniciar programas de investigación y refuerzo de poblaciones naturales dada la reciente puesta en marcha de instrumentos normativos destinados a la conservación y recuperación de las poblaciones de anguila a nivel, tanto comunitario, como nacional y autonómico", ha apuntado Muñoz.

En el marco del convenio, ya se han llevado a cabo sueltas de ejemplares subadultos marcados mediante dispositivos electrónicos que permiten su posterior reconocimiento una vez recapturados con objeto de verificar su estado sanitario y nivel de aclimatación.

La anguila es una especie autóctona de interés comercial cuyos efectivos se han ido reduciendo progresivamente debido a la imposibilidad de completar su ciclo biológico a raíz de las alteraciones en su hábitat.

Su presencia en los ríos valencianos, especialmente aguas arriba de las presas, depende en gran medida de las repoblaciones que periódicamente realiza la propia Conselleria.

La anguila habita en los ríos y en el mar, las larvas y los adultos viven en el océano, en aguas profundas, y la denominada anguila amarilla, fase en la que se alimenta, vive en los ríos.

Presente en todas las cuencas hidrográficas españolas, ha desaparecido de la mayor parte del Ebro, Duero, Tajo y Guadiana. A pesar de que se conoce muy poco sobre sus poblaciones en el mar, parece haber sufrido una drástica regresión en los últimos años, por lo que se considera una especie amenazada.

En la Comunitat Valenciana su distribución original incluía todos los ríos y zonas húmedas, sobre todo la Albufera de Valencia donde era muy abundante.

La especie se puede encontrar en todos los marjales y lagunas litorales de la Comunitat, y prácticamente en todas las cuencas fluviales, está considerada como una especie rara.