MAZATLÁN (El Debate).- El crecimiento de la producción de camarón en México ha tenido un importante incremento en los últimos cinco años, pero este aumento no se debe a la extracción pesquera, sino a la camaronicultura que ha superado más del 50 por ciento a la pesca de altamar y cerca del 80 por ciento a la de esteros y bahías. Distintas autoridades científicas y pesqueras han referido que la pesca ya no puede crecer más a diferencia de la acuicultura en general.

Crecimiento sostenido. A escala nacional, la camaronicultura ha mantenido un crecimiento constante. De 2001 a 2005 fue incrementándose el tonelaje. Únicamente se presentaron avances más ligeros de 2006 a 2008. En algunos años se ha dado el entrecruzamiento y coincidencia en los tonelajes. En 1998, el camarón de cultivo y el de estero tuvieron producciones similares de 24 mil toneladas. En el 2000, el camarón silvestre y de cultivo aportaron alrededor de las 33 mil 500 toneladas. Es a partir de este año donde el despunte del crustáceo cultivado empieza a manifestarse.

Mismo caso en Sinaloa. La productividad de la camaronicultura en el estado tiene la misma tendencia alcista. Ocurre lo mismo que a escala nacional, se registra un incremento en los números, pero se debe al crecimiento de la actividad de cultivo y no a la actividad extractiva. En un escrutinio que realizó Portafolio a los anuarios estadísticos de la Conapesca, tomando como referencia desde 2005 a 2008 y mediante cálculos de los tres principales tipos de producción (altamar, estero y cultivo), se obtuvieron los siguientes datos: el camarón de estero colaboró con 7 mil 056 hasta 7 mil 628 toneladas en su último recuento de 2008. El de altamar, con 13 mil 515 toneladas hasta las 15 mil 796 en el reporte final de 2008. La productividad más robusta la tiene el camarón acuícola, con 25 mil 158 toneladas en 2005 y cerrando el 2008 con 35 mil 925.

Amplia ventaja. Tomando en cuenta desde 2005 a 2008, el total de la producción de esteros y bahías fue de 30 mil 806 toneladas; el de altamar o silvestre, 69 mil 7 14, y el de cultivo, 128 mil 863 toneladas. Todas las cifras son dadas en peso vivo (producto en bruto sin procesamiento a bordo). Promediando la producción anual de cada tipo de producción y contrastando datos, se obtiene que la productividad del camarón de acuicultura supera 78 por ciento al de estero y bahía y 47 por ciento al producto de altamar.

En porcentajes. Lo que aporta cada sistema es un parámetro que también muestra claramente la posición de cada uno. En tercer lugar se encuentran los esteros y bahías, que desde el 2005 aportan en promedio 13.4 por ciento del total. En el segundo podio está el aporte del silvestre o de mar abierto, con 30.1 por ciento de participación. En el primer peldaño, de nuevo se encuentra la camaronicultura, con un promedio de 56.2 por ciento del total del producto.

Fenómeno natural. Para Moisés Valencia Arámburo, director de Acuicultura y Pesca de la Secretaría de Desarrollo Económico del Ayuntamiento de Mazatlán, indica que la tendencia nacional y mundial va a seguir en este tenor, que es un fenómeno cíclico que se ha repetido a lo largo de la historia y a las condiciones de avance tecnológico y científico. Han logrado dar el paso de la recolección de peces, al cultivo de estos. Asevera que es lo más natural pasar de ser depredadores a productores y multiplicadores de los productos.

Actividad programada. Para Víctor Ríos Arias, director de Evaluación y Programas de la Conapesca, una de las razones fundamentales por la cual al acuicultura ha superado a la pesca, es porque en el cultivo se puede 'programar' y decidir el área a sembrar, el número de cosechas al año y se tecnifican las granjas con aireadores, lo que permiten mayor densidad. A diferencia de la pesca, que es una actividad silvestre que depende del medio natural. "Lo normal en una actividad programada y controlada como la acuicultura es normal que tenga un crecimiento superior", afirma el Ríos Arias. Reitera que las existencias de camarón silvestre dependen del nivel de explotación que se haga con las embarcaciones, y fluctúa dependiendo del número de embarcaciones que están capturando.

El sentir de los camaronicultores es seguir posicionando y fortaleciendo su actividad a un punto de desarrollo integral, sabiendo los retos que aún les quedan por resolver.

Fuente: http://www.debate.com.mx