(La Tercera).- Los problemas derivados de una menor producción de salmones chilenos no sólo se circunscriben a temas internos de desempleo o resultados en rojo de las empresas, sino que a una creciente y lógica pérdida de mercado en el exterior. Estados Unidos, el segundo principal cliente para Chile, captando el 25% de las exportaciones del sector, es una clara muestra.

Pese a que la industria local siguió con fuertes cosechas de salmón Atlántico a principios de año -adelantando las fechas para entrar en un período de descanso de producción, como medida para combatir el virus ISA-, las cifras del Departamento de Comercio de EEUU indican que las importaciones desde Chile cayeron a 15.470 toneladas en enero-febrero. Este monto representa una caída de 3,4% respecto de igual período de 2008.

La misma entidad precisa que Noruega -principal competidor de la industria chilena- elevó en 46% sus envíos de salmones a EEUU en los primeros dos meses de año, aunque con volúmenes de venta todavía a mucha distancia de Chile y Canadá.

En tanto, el Consejo Noruego precisó que al primer trimestre las exportaciones de salmones y truchas desde Noruega a EEUU subieron desde 1.622 toneladas a 3.997, un alza de 146%. En tanto, las exportaciones de filetes frescos noruegos a EEUU crecieron 856% en abril, quedando en 1.720 toneladas.

Aunque el fenómeno recién comienza, Noruega aparece como uno de los candidatos más probables a ocupar parte de la participación de mercado que los salmones chilenos están dejando en EEUU., pese a que sus envíos aún son bajos hacia este país.

Borge Gronbech, gerente de marketing del Consejo Noruego de Exportaciones Marinas, reconoce que su país está promocionando el salmón en EEUU "Es uno de los mayores mercados para el salmón en el mundo, pero aún el consumo per cápita es muy bajo. Estamos experimentando ahora un interés creciente por parte de los importadores estadounidenses y exportadores chilenos para asegurarse que este mercado se mantenga estable por el tiempo que Chile esté fuera. Estamos promocionando el salmón y creemos firmemente que nuestro trabajo fortalecerá la posición de todos".

En tanto, Alfredo Ovalle, presidente de SeaCorp Seattle, empresa comercializadora de salmones en EEUU. explica que "el descenso (de productos chilenos) empezó a sentirse a fines de 2008. Los productores empezaron a salirse de programas, especialmente, con supermercados, ya que no tenían cómo cumplir con lo solicitado. Los salmones de Noruega, las islas Faroe y Escocia han tenido una violenta explosición en el mercado americano".

César Barros, presidente de SalmonChile, afirma que la baja de la producción chilena, junto con impulsar un aumento de los precios, abre el apetito de los europeos. "Probablemente, los noruegos se meterán en el mercado estadounidense", dice el dirigente, desestimando que les complique en demasía las medidas antidumping que tienen en EE.UU.

Noruega tiene limitaciones para llegar con salmones enteros. Desde 1991 EEUU le aplica un impuesto de 26%. No obstante, no están restringidos comercialmente los filetes frescos, la especialidad de Chile. Y si bien Noruega tendría una capacidad limitada en estos productos, estaría ocupando plantas de proceso en otros países europeos, incluido Polonia, para vender a EEUU.

"Noruega ya destinó recursos para la promoción del salmón noruego a EE.UU. y va con todo un tema de imagen país. Su promoción será potente y con mucha presencia", dice Ovalle.

Sin embargo, el Consejo Noruego desestima que su país entre fuerte a Estados Unidos. "Este incremento no es suficiente para llenar el vacío creado por la reducción chilena, cuando al mismo tiempo vemos un aumento en la demanda del salmón noruego en nuestro mercado tradicionalmente fuerte en Europa y Asia", indicó la entidad.

Fuente: http://www.latercera.com