EIVISSA (Diario de Ibiza).- Una larga cola de payeses y propietarios de safareigs, albercas y estanques rurales dejaba ayer constancia en el recinto ferial de sa Blanca Dona del éxito que ha tenido la convocatoria del Consell Insular para distribuir entre todos los interesados ejemplares de carpa real (Cyprinus carpio, var. specularis), especie idónea para el control biológico de las larvas de mosquito que se crían en agua dulce, así como para el mantenimiento en general de la calidad de estos depósitos hídricos.

Después del anuncio insertado por el Consell, un total de 109 personas llamaron interesándose por llevarse algunos de estos ejemplares. En total, las conselleries de Medio Ambiente y Agricultura, así como el Institut Balear de Biologia Animal SA (Ibabsa), repartieron 2.500 ejemplares de carpa real entre todas estas personas, pues casi todas ellas habían reservado varios peces. El número de solicitudes recibidas este año duplica el que se recibió la última vez que se puso en marcha esta campaña, hace dos años.

La consellera insular de Agricultura, Marga Torres, y la directora insular de Medio Ambiente, Marisol Torres, explicaron que las carpas se alimentan de los limos y las larvas que crecen en el interior de los safareigs del campo, por lo que constituyen un complemento idóneo y natural de las campañas de control biológico que realiza el Consell contra los mosquitos.

Los peces que se entregaban ayer eran alevines de entre tres y cinco centímetros, aunque ambas responsables destacaron que se trata de una especie que alcanza los 500 gramos de peso al final de su vida. Tiene, además, grandes cualidades culinarias, puesto que son comestibles.

Marisol Torres manifestó que un estudio de la Universitat de les Illes Balears pone de manifiesto que la utilización de carpas para el mantenimiento de albercas y estanques permite ahorrar unos 200 euros anuales en gastos de limpieza.

Los peces repartidos ayer proceden de Carpeix Pollensa, en Mallorca, único centro de acuicultura donde se crían ciprínidos en Balears. En 1991 se llevó a cabo la primera experiencia de este tipo en Eivissa.

Los funcionarios del Consell, además de entregar carpas, repartían también a los interesados –que pagaban un euro por cada ejemplar– una hoja con consejos para el mantenimiento de estos animales. Entre ellos figura la conveniencia de introducir los peces en las aguas de la alberca todavía dentro de la bolsa de plástico en la que han sido trasladados y mantenerlos allí durante tres o cuatro minutos antes de soltarlos para evitar un brusco contraste de temperaturas. Si se trata de aguas muy limpias o con poca comida, se puede dar a los peces algunos mendrugos de pan o pienso para pollitos cada semana o quince días.

Asimismo, se recomienda no utilizar productos químicos o sulfatos en las inmediaciones del safareig para no contaminar accidentalmente sus aguas.

Ahorro de 200 euros

Un estudio de la UIB cifra en 200 euros el ahorro que supone en concepto de limpieza de los estanques la existencia de carpas en el interior de estas instalaciones, pues se alimentan de limos y larvas.

Fuente: http://www.diariodeibiza.es