La cría de peces en la región se impone año a año. Los agricultores familiares tienen otra opción productiva con costo prácticamente nulo. La piscicultura es una actividad centrada en el cultivo de peces, también es conocida con el nombre de acuicultura. Gracias a que en el NEA hay una cultura de consumo de pescado, hoy se presenta como una opción sustentable a la hora de incorporar nuevas actividades productivas para los productores familiares.

 

Las tecnologías desarrolladas hoy permiten generar cultivos de diversas especies, autóctonas y exóticas. En esta línea es que el IPAF NEA está desarrollando el proyecto "Piscicultura a Escala Familiar", un estudio de investigación que pretende establecer los parámetros productivos y económicos de la actividad piscícola con el objeto de introducir el cultivo de peces como una herramienta más en los esquemas productivos rurales.

Las condiciones están dadas en nuestra zona, puesto que existen ya las estructuras necesarias para el acopio y abastecimiento de agua de los estanques. La provincia de Formosa a través de programas específicos de apoyo también está incentivando la producción piscícola.

Además muchos productores cuentan con parcelas de tierra inundables, terrenos bajos o de escaso valor que dan la oportunidad ideal para la cría de peces.

La demanda de pescado en la actualidad es grande, los consumidores buscan cada vez más productos naturales sanos y sabrosos, y en ese sentido la piscicultura proporciona proteínas, vitaminas y minerales a la dieta familiar, mejorando su calidad nutricional.

Pero antes hay que investigar, y el desarrollo de la piscicultura es una de las prioridades que se ha dado el IPAF NEA-INTA. En esta primera etapa de la investigación, se experimenta con dos especies de peces de climas subtropicales: una autóctona, el pacú y otra exótica, la carpa, el objetivo es lograr peces que el agricultor familiar pueda producir en su chacra y comercializarlos en el mercado.

Cabe aclarar que el ciclo completo de cultivo de una especie es de cuatros etapas: reproducción-incubación, larvicultura, alevinaje, recría y engorde final.

De los seis estanques dispuestos en el predio del IPAF NEA-INTA, dos son para monocultivo de cada una de las especies, allí se sembraron en abril y julio de ese año 360 ejemplares de pacús y 360 ejemplares de carpa húngara.

En las cuatro restantes represas se realiza el policultivo con diferentes densidades; en unas se cultivó 255 pacús y 45 carpas, y en otras 195 pacús y 105 carpas, con distintos tipos de alimentación, uno balanceado de tipo comercial y otro con productos de la zona, que cualquier agricultor familiar puede tener en su chacra.

Lo más significativo de este ensayo fue que el alimento alternativo (poroto, banana, mandioca, mango, maíz, etc.) engordó a los peces de igual forma que los alimentos balanceados, de acuerdo a las biometrías realizadas, es decir a la hora de medir el peso y el tamaño de la especie.

Así, con bajo costo, el productor familiar podría producir exitosamente pacús y carpas diversificando de esta manera su horizonte de ingresos por la venta de excedentes de producción.

Fuente: Boletín IPAF-NEA