(Huelva Información).- Mejillones Isla Cristina y Mejillones de Huelva tienen ya dos bateas en el agua, de las 30 que se irán colocando en una primera fase a 35 millas de la Costa isleña. De esta forma, se pone en marcha el proyecto que se desarrolla en colaboración con la Consejería de Agricultura y Pesca de la Junta de Andalucía.

El gerente de ambas empresas, Luis Cousido, explicó que las dos primeras bateas de unos 550 metros cuadrados están ya en alta mar. De aquí al verano quedarán colocadas las 28 restantes y habrá de pasar, al menos, año y medio antes de que los mejillones lleguen al mercado.

Mejillones Isla Cristina SL y Gambas y Mejillones de Huelva SL son las dos empresas que han puesto en marcha sendos proyectos para cultivar este molusco en la Costa onubenses. Cada una de ellas va a gestionar 15, en total 30 estructuras que se colocarán en dos parcelas de la Consejería de Agricultura y Pesca de la Junta de 542.515 metros cuadrados cada una. La segunda fase del proyecto incluye otras 10 bateas más.

Las bateas apenas si se apreciarán desde tierra puesto que irán varias millas mar adentro, en una zona de cultivo que ha sido especialmente seleccionada de entre las 22 parcelas que ofrecía la Junta de Andalucía, concretamente en la zona AND nº19.

En estos primeros meses lo que se va a experimentar es el tipo de batea que se va a utilizar, más flexible que las gallegas, para hacer frente a los temporales en mar abierto. Por eso son de polietileno en lugar de vigas de eucalipto y no necesitan flotación. Ya, la fase experimental durante dos años ha dado buenos resultados tras la puesta en el mercado de 20 toneladas de mejillón por año criado en las aguas de Isla Cristina.

En este tiempo, se han comprobado las buenas condiciones de la Costa isleña y la riqueza de sus aguas. También la semilla saldrá de las escasas zonas rocosas de la costa o a través de colectores en el medio natural.

Los dos proyectos suman una inversión de 5,1 millones de euros, de los que la Junta subvenciona 2,54 millones. Aunque todavía es pronto para hablar de cifras de producción, sin embargo los estudios previos realizados estiman que las 30 bateas podrían sumar unas 1.400 toneladas de mejillón al año (700 toneladas por proyecto) y en períodos de máximo rendimiento se podrán alcanzar las 2.000 toneladas.

Siguiendo el método de producción que ha dado buenos resultados en las rías gallegas, aquí en la Costa andaluza también se colocaran cuerdas de cultivo, unas 500 por batea, para criar mejillón. Las cuerdas utilizadas son de nailon y suelen medir entre 19 y 12 metros.

Estos proyectos empresariales diversifican la producción pesquera de la provincia aportando una nueva vía de empleo para este sector primario que ha venido teniendo horas bajas en los últimos años. Una vez que estén en alta mar las 30 bateas, se necesitarán dos barcos, uno por parcela de cultivo, con diez personas cada uno. Y cuando se empiece a recoger la producción los empleos indirectos pueden superar el centenar.

Precisamente sobre esta cuestión inciden tanto la alcaldesa isleña, Mª Luisa Faneca, como el patrón mayor de la Cofradía de Pescadores de Isla Cristina, Mariano Rodríguez, que como uno de los gestores de la lonja de Isla cuenta con una pequeña participación de las dos sociedades limitadas que se han lanzado a esta empresa.

Faneca comentó que estas empresas tendrán especial incidencia en el desempleo femenino pues se ha formado ya a dos grupos de mariscadoras que podrán trabajar directamente en el mar.

También Mariano García destacó que este nuevo sector productivo es un "complemento" al importante sector pesquero de Isla Cristina. Y añadió que en tiempos de crisis las inversiones "son fundamentales". Estas empresas, en principio, se han fijado en el mercado regional como principal objetivo de la producción que salga de la Costa onubense.

Una vez asentada la producción a nivel andaluz y en el resto del territorio nacional, no descarta incorporarse al mercado internacional. Así la idea es vender también en países como Italia, Francia, Bélgica y Portugal, aunque tampoco se descartan destinos menos tradicionales como Marruecos.

El cultivo de mejillón es el de mayor producción en la acuicultura española, y de los más importantes de Europa, alcanzando regularmente las 250.000 toneladas anuales. España es el segundo productor mundial después de China.

En esta producción nacional destaca en la producción de mejillones el lugar que ocupa Galicia, donde esta actividad pesquera comenzó en 1946.