Tras el avance, expresado a principios de año, de invertir 8 millones de euros en un centro de investigación en cultivos de algas con fines energéticos, la ministra de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia, concretó y amplió (a 12 millones) ayer en el Senado el destino de esta inversión, que cuenta con el respaldo de Acciona, Endesa, Abengoa y Repsol.

La inversión procede del Plan Español para el Estímulo de la Economía y el Empleo (PlanE) y los 12 millones de euros están destinados íntegramente a la investigación energética a partir de algas. La apuesta se enmarca dentro de la Acción Estratégica del VI Plan Nacional de I+D+i sobre energías renovables, que según la ministra de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia, “se ha puesto recientemente en marcha para el desarrollo de sistemas de cultivo bioenergético y de captura de CO2, orientada a la obtención de energía limpia y a la lucha contra el cambio climático”.

Entre los destinos de la inversión anunciada está la creación de un Banco Nacional de Algas, en Taliarte (Gran Canaria), la construcción de cuatro foto-biorreactores para probar tecnologías a nivel semiindustrial y el impulso de diversos proyectos de investigación que, según Garmendia, “permitan situar al país en una posición de ventaja en el desarrollo y comercialización de las tecnologías más innovadoras para la producción de energía a través de algas.”

105 empleos directos y 1.000 indirectos

El banco funcionará como un servicio nacional de estudio y promoción de bioindustrias basadas en microalgas, creará y mantendrá una colección propia, aprovechando las expediciones de barcos oceanográficos españoles, y proporcionará muestras a laboratorios y empresas que lo demanden, para su estudio y eventual aplicación tecnológica.

La imbricación de este proyecto en el PlanE tiene pleno sentido al escuchar las palabras de la ministra: “la generación de empleo podría ascender a 105 puestos directos y a aproximadamente 1.000 nuevos indirectos e inducidos”. Además, subrayó en su intervención en el Senado el impacto potencial que estas actividades tendrán en el desarrollo de un tejido empresarial competitivo, gracias a las innovaciones que se generen en esta primera fase.

Por último, los cuatro foto-biorreactores se desarrollarán mediante consorcios público-privados con empresas interesadas. En este punto, Cristina Garmendia citó el respaldo recibido para esta iniciativa por parte del mundo académico y empresarial, destacando la participación de empresas del sector energético, como Acciona, Endesa, Abengoa y Repsol.