TOLIMA (El Tiempo).- El objetivo de esta empresa agrícola es producir animales de un metro de largo y 10 libras para ser distribuido en distintas zonas del departamento y país.

Los amantes de la buena comida podrán degustar el exquisito y apetecido bagre rayado, conocido comúnmente como el Tigre, o Pintado, que tiene la parte superior de su cuerpo alargada, el vientre blanco y es atravesado por una serie de líneas negras verticales.

Los animales a consumir no van a ser de los que nacen y crecen en las aguas del Río Magdalena y en la Orinoquía, sino que formarán parte la Hacienda Pajonales, ubicada en Ambalema.

Allí, expertos trabajan en el cultivo de esta especie con reproducción artificial inducida, utilizando laboratorios de incubación, tanques de precría y estanques de engorde.

La idea de copar la demanda de uno de los peces más apetecidos por su alto contenido alimenticio, es madurada a través de experimentos que iniciaron hace cinco años en la Hacienda Pajonales, una finca de 6.200 hectáreas ubicada cerca del río Magdalena, que parece el paraíso por su belleza y la diversidad de aves y productos agrícolas.

A la cabeza de este trabajo está la bióloga marina Ana María Gutiérrez, una joven caleña que defiende a capa y espada la preservación de animales y el medio ambiente.

En este momento en los estanques de Pajonales existen cientos de alevinos de bagre rayado, que después serán cultivados en los estanques de engorde. En pocos meses seguramente terminarán en la mesa de muchos tolimenses.

Dado que el bagre rayado es una especie carnivora en su medio natural, la bióloga reconoce que lo más difícil de este trabajo es lograr que esos animales de cabeza grande terminada en punta como un cono, consuman concentrado.

En medio de todas las dificultades, la idea es producir animales de 80 centímetros o un metro de largo con un peso entre 8 y 10 libras.

"Serán animales excelentes pues trabajamos con normas de alta calidad, buenas prácticas de acuacultura aprovechando las excelentes condiciones medioambientales para peces tropicales que existen en este proyecto", afirma Olman Oviedo, profesional en acuacultura.

El gerente de la Hacienda Pajonales, Luis Fernando Murgueitio, recuerda que los dos primeros bagres rayados encargados de iniciar la reproducción, fueron sacados del río Magdalena a la altura de Honda.

"Conseguir la hembra y el macho fue toda una odisea, pero finalmente los trasladamos en botes con agua", asegura.

Hay bocachico y nicuro

De manera artificial, Pajonales también produce bocachico y nicuro. El cultivo se realiza de manera libre en una inmensa laguna de 42 hectareas. La producción anual es de 50 toneladas.

Tenemos aceptación en el mercado, el bocachico tiene una gran demanda en Ibagué, Medellín y Bogotá", señala Murgueitio.

Además de estas especies, la HaciendaPajonales, que también tiene cultivos de arroz, piña y trabaja en ganadería comercial e implementación de bioinsumos, abastece a almacenes Exito y a Carrefour con diferentes tipos de tilapia que incluso alcanzan a ser comercializadas en otros países.

Para esto cuenta con 33 estanques que albergan a más de un millón de alevinos.

En el lago hay 260 jaulas con 2.400 tilapias cada una para abastecer la demanda.

Fuente: http://www.eltiempo.com