A CORUÑA (La Opinión).- La crisis está afectando de forma acentuada al sector pesquero gallego y más levemente a la industria conservera y acuícola. Sin embargo, hay empresas que trabajan con productos marinos que han logrado esquivar, aunque con esfuerzo, los efectos de la caída de la demanda. Es el caso de las empresas que se dedican a la recolección de algas y a su comercialización en conserva, secas o como complemento de otros productos. La producción global de las compañías del sector superó el año pasado las 250 toneladas y supuso un incremento superior al 25% en dos años, pues en 2006 la actividad alcanzó las 200 toneladas. 

La firma que registra una mayor producción es Algamar, situada en la Illa de Arousa, que llegó a las 120 toneladas anuales con la venta de una gama de 20 productos entre preparados secos (deshidratados) y elaborados (como sopas, patés o pastas de algas).

A punto de alcanzar los niveles de elaboración de Algamar se encuentra la empresa coruñesa Porto Muíños, con sede en Cambre, que alcanzó en 2008 una producción de 115 toneladas mediante la comercialización de 15 tipos distintos de algas y con presentaciones muy diversas. Desde 2006, el volumen de producto fabricado por esta firma creció un 64% pues dos años antes se situaba en 70 toneladas. El aumento se debió a que la empresa ha diversificado su gama de elaborados presentando nuevos artículos como salsas de algas o mariscos acompañados de estas plantas marinas.

Mientras, la compañía Conservas y Ahumados Lou, de Ribeira, elabora 15 toneladas de algas en conserva que se destinan mayoritariamente a la hostelería.

Estas tres sociedades basan su producción en distintos tipos de vegetales marinos recogidos del mar pero ya hay una empresa en Galicia que se dedica al cultivo controlado de algunas especies. Agrogalicia, con sede en Muxía, produce kombu y wakame de forma controlada y recolecta espagueti de mar salvaje. La producción total alcanzó el año pasado las ocho toneladas.

Aunque el sector no ha facilitado los datos de facturación, el consumo de estos productos ha aumentado entre los particulares mientras que en la restauración se ha estancado después de varios años de crecimiento constante. Sin embargo, esta mejoría en los resultados en el consumo en el hogar se debe a las campañas de promoción realizadas por el sector en las ferias internacionales de productos del mar "y a la aceptación que tienen las algas cuando se prueban por primera vez". "En la hostelería la demanda se ha estancado, pero entre los particulares está creciendo gracias a la promoción y a que la gente cada vez se informa más de las cualidades de este producto. En tiendas y establecimientos especializados los resultados también son mejores", explica el presidente de Porto Muíños, Antonio Muíños.

"Al principio la gente nos miraba con cara rara pero ahora nos preguntan cómo se pueden cocinar las algas. España es quizás el país de Europa con más consumo de algas y la evolución es buena también en Galicia, algo que hace unos años era impensable", analiza el gerente de Algamar, Clemente Fernández. "Ahora muchos productos no saben a lo que deberían. Las manzanas ya no saben a manzanas y, en cambio, las algas son verduras con valores nutritivos muy altos. Por eso mucha gente apuesta por las algas en la búsqueda de una alimentación de calidad y sin ninguna alteración en el sabor", añade.

Los propios profesionales reconocen que los consumidores de estos productos no representan a la población media sino que suelen estar formados en la materia. "Los interesados en las algas se informan sobre los beneficios de su consumo y por ello es un producto prácticamente delicatessem", señala el propietario de Conservas y Ahumados Lou, Manuel Loureiro.

El gerente de esta empresa de Ribeira advierte de que se debe continuar con la labor de promoción para ampliar el mercado. Para ello reclama ayuda a la Administración gallega y denuncia que "en los últimos años, con la anterior Xunta, incluso tuvimos dificultades para sacar las algas del mar".

Una importante labor de promoción de estos productos la realizan también los cocineros de prestigio "que están recurriendo a las algas para experimentar nuevos sabores y jugar, a la hora de la presentación, con los distintos colores y formas que tienen las algas".

La comercialización de estas plantas marinas se realiza fundamentalmente en Galicia y España y sólo una pequeña parte de la producción se destina a países como Francia o Portugal. La dificultad para crecer en el exterior radica en que la experiencia de Japón es mucho mayor y suministra a buena parte de los consumidores asiáticos y de otros países que demandan este tipo de alimentos.

Fuente: http://www.laopinioncoruna.es