TAMPICO (Milenio).- Por ser más económica y segura, la pesca en las granjas acuícolas es más viable que la captura tradicional, pues en la acuacultura se puede tener cuantificado el nivel de producción que se obtendrá, además de que disminuyen los costos, ya que se ahorra dinero en el mantenimiento de las embarcaciones mayores así como las grandes cantidades de combustible. Lo anterior fue señalado por el Subdelegado de la Sagarpa.

José Luis Moreno Gómez, encargado de la Secretaría de Agricultura, Desarrollo Social, Ganadería, Pesca y Alimentación en el sur de Tamaulipas, señaló que en el Estado la actividad de la acuacultura va en crecimiento, pues la tendencia marca que anualmente ésta aumenta entre un 10 y 15 por ciento.

A la fecha, el Estado cuenta con 12 granjas que cultivan camarón, otras 12 producen tilapia y en 45 cultivan bagre; todas las anteriores tienen hasta tres cosechas por año.

Tan sólo, el año pasado, las granjas acuícolas representaron cerca del 40 por ciento de la producción total de especies marinas en todo el Estado, logrando capturar cinco mil de 13 mil toneladas.

En cuanto a la captura del crustáceo, informó que la acuacultura aporta al año aproximadamente mil 800 toneladas de camarón. “Estas cifras nos hablan de la importancia que va tomando la acuacultura”, dijo el subdelegado. Agregó que esta actividad también es viable en zonas rurales.

Y es que esta actividad permite mantener controlado el producto, pues lo que se siembra es lo que se cosecha. “En la acuacultura se mantiene asegurada la producción a diferencia de la pesca tradicional, pues el acuicultor controla la densidad de siembra, la producción, el manejo y hasta la calidad del camarón; por lo cual hace a este tipo de pesca una actividad más segura. Para la pesca en barco se depende de las condiciones naturales o presencia de la especie, de condiciones ambientales, de temperatura y demás”.

Agregó que factores ecológicos y climáticos han hecho que las especies migren para buscar mejores condiciones, lo que aminora el nivel de pesca en ciertas zonas, “en cambio, en las granjas acuícolas, esto no sucede, porque el mismo pescador puede tener bajo control estas situaciones”.

La acuacultura también suele ser más económica que la pesca tradicional, pues no hay tantos gastos como el diésel, el mantenimiento de las embarcaciones, entre otros.

“La acuacultura de camarón requiere una inversión de cuatro millones de pesos, con este dinero se instala una granja de 20 hectáreas y se compran larvas, al cabo de 150 días se tiene una cosecha aproximada de 30 toneladas; para la siguiente siembra, sólo invierte en la compra de larvas”. A diferencia de un barco pesquero que necesita más inversión en combustible y mantenimiento.

“Definitivamente, la acuacultura es más viable, la tendencia en Tamaulipas, en México y en el mundo marca que va ganando terreno. Además, esta actividad puede desarrollarse en el medio rural y así los agricultores y ganaderos ya pueden desarrollar otra labor más para subsistir durante las temporadas de sequía”, expresó.

Fuente: http://www.milenio.com