OVIEDO (La Nueva España).- Las algas se han convertido en la tabla de salvación para la maltrecha acuicultura asturiana. Para intentar revitalizarla, la Consejería de Medio Rural y Pesca y la Universidad de Oviedo firmarán un programa de investigación para estudiar las algas laminarias en el Principado. 

El objetivo del acuerdo es actualizar los conocimientos sobre las algas, en calidad de recurso marino alternativo a la pesca y al marisqueo y por su importante función ecológica en los ecosistemas costeros. En la ensenada de la Concha de Artedo (Cudillero) existe desde hace años un cultivo de algas comestibles del género palmaria. Una empresa de Luanco comercializa algas en tarros.

Son casos aislados. El último informe realizado por el Ministerio de Medio Marino corrobora el escaso dinamismo de la cría de especies marinas en el Principado.

La compleja orografía costera, sembrada de acantilados, y la ausencia de grandes rías, como las gallegas, dificultan la implantación de cultivos marinos en Asturias. La excepción son las ostras que se engordan en el Eo y se venden en Francia o la presencia testimonial de almejas en la ría de Villaviciosa. A finales de 2008 cerró el único criadero de rodaballo de la región, ubicado en Llanes. La competencia de las regiones vecinas -Galicia es el gran buque insignia de la acuicultura en España- es otro de los obstáculos con los que debe lidiar Asturias. La Dirección General de Pesca de la Comisión Europea advirtió a finales de año de la necesidad de buscar nuevas alternativas para contrarrestar el cierre de caladeros y la reconversión de la flota. De momento, triunfan las algas.

Fuente: http://www.lne.es