OREGON.- La trucha steelhead que se obtiene de los hatcheries están deterioradas genéticamente, aun si ellos sobreviven y se reproducen en la naturaleza, su descendencia tiene menos posibilidades de reproducirse con éxito, según un estudio publicado por los investigadores de la Oregon State University.

La pobre fortaleza reproductiva (la capacidad de sobrevivir y reproducirse) de los descendientes obtenidos en hatchery de reproductores silvestre que se liberan en la naturaleza pueden afectar los esfuerzo para mantener las poblaciones silvestres, indicaron los científicos.

El estudio encontró que los peces nacidos en la naturaleza de los descendientes de dos truchas steelhead obtenidos en hatchery tienen solo el 37% de fortaleza reproductiva de un pez cuyos padres son silvestres, y 87% de fortaleza si uno de los padres es silvestre y el otro de hatchery. Estas diferencias fueron detectadas después de una generación de selección natural en el ecosistema silvestre.

El efecto de los hatcheries sobre la fortaleza reproductiva en las siguientes generaciones ha sido pronosticado en teoría, pero hasta ahora no había sido demostrada en experimentos de campo.

“Si alguien tenia dudas sobre las diferencias entre los peces provenientes de los hatcheries y los silvestres, ahora los datos son claros”, dijo Michael Blouin, profesor de zoología de OSU. “El efecto es tan fuerte que se manifiesta en la primera generación. Aun si los peces nacen en la naturaleza y sobreviven para reproducirse, estos adultos que tiene padres provenientes de los hatcheries producirán descendencia con escasa oportunidad de sobrevivir, en comparación con los que tuvieron padres silvestres. Esto es bastante notable”.

En un informe inicial, publicado en el 2007 en el Journal Science, se demostró que los peces de hatchery migran al océano y pocos retornan a desovar para generar poca descendencia, en comparación con los silvestres. Estos nuevos hallazgos sugiere que el problema no esta aquí, sino que se traslada a los descendientes nacidos en la naturaleza.

De acuerdo con Blouin, la implicación es que los salmónidos de hatchery (muchos de los cuales sobreviven para reproducirse en la naturaleza) gradualmente pueden reducir la fortaleza de las poblaciones silvestres con los cuales ellos se reproduce. Estos peces de hatchery perjudican el objetivo de conservar las poblaciones silvestres, además de los problemas que generan las presas, perdida o degradación del hábitat, contaminación, sobrepesca y otras causas.

Además del debilitamiento del pool genético silvestre, la liberación de peces reproducidos en cautiverio, también incrementa el riesgo de introducir enfermedades e incrementar la competencia por los recursos limitados, resaltó el informe.

Esta investigación, que acaba de ser publicada en Biology Letters, fue financiada por el Bonneville Power Administration y la Oregon Department of Fish and Wildlife. Esta se basa en años de análisis genético de miles de truchas steelhead en el río Hood de Oregon, con datos de campo desde 1991. Los científicos han sido capaces de identificar la huella genética de tres generaciones de peces que retornaron para determinar quienes fueron sus padres, y si ellos provenían o no de un hatchery.

Fuente: Eurekalert