(El Llanquihue). En el campus Chinquihue de la Universidad de Los Lagos, se llevó a cabo la revisión del informe de la Cámara de Diputados sobre la industria salmonera.

 

La actividad fue impulsada por Ecocéanos y también contó con el apoyo de Océana, dos de las ONG reconocidas por sus críticas a la salmonicultura.

Cristian Gutiérrez, economista de Océana, expresó que la preparación del informe parlamentario partió como "caballo inglés, porque había convergencia en los daños ambientales que está produciendo la industria, pero al pasar los días se debilitó para redactar un informe tibio y nosotros concluimos que armó una acción política clara para privilegiar el crecimiento económico de la industria, por sobre la protección del medio ambiente y de los trabajadores".

Para Juan Carlos Cárdenas, director de Ecocéanos, en el seminario realizado salieron muchos temas que ni se tocaron en el informe y además fue claro el malestar por la redacción del texto. "Hay un hecho interesante y es que el Estado y los funcionarios de Gobierno están en una especie de sandwich, por adoptar la posición de no aceptar ningún tipo de críticas y no tener la voluntad de avanzar.

Cárdenas expresó que la salmonicultura es una industria global, con asentamiento en Chile y por ello debe ajustarse a los estándares que cumplen las empresas en el extranjero.

Gutiérrez expreso que "privilegiar sistemas de autoverificación y acuerdos de producción limpia no tienen sentido, porque en la industria no son capaces de respetar la leyes vigentes y menos lo harán cumpliendo un simple mandato", comentó.

El economista de Océana sostuvo que la capacidad que tiene el Gobierno de hacer cumplir la ley, tiene que ser reforzada, lo que implica una acción política que vaya a dotar de mayores recursos financieros y físicos a los sectores fiscalizadores.

Fuente: http://www.diariollanquihue.cl