(La Tercera).- La crisis de la industria salmonera no sólo se juega hoy en la agitada y compleja negociación con los bancos. También ha abierto el juego a otros actores. Inversionistas locales y extranjeros miran con atención el rubro con la intención de ingresar a un negocio deprimido, pero con activos a bajo precio, y las propias empresas salmoneras se han abierto a la futura incorporación de socios.

Un banquero lo resume así: terminado el capítulo 1, una renegociación de pasivos que aun sigue en suspenso, vendrá el capítulo 2, una industria que requerirá capital de trabajo para financiar su resurgimiento. En esa fase, si los préstamos bancarios escasean, las firmas deberán buscar otras opciones como el leasing, el capital de riesgo o la incorporación de socios.

Lo confirmó el socio de la mayor salmonera local, Víctor Hugo Puchi, quien dijo a Qué Pasa: "Todos tendremos que recurrir a encantar a inversionistas nuevos -fuera de Chile o dentro- una vez que se hayan disipado y aclarado los riesgos de la industria. Ahí saldremos a buscar capital, nos vamos a diluir, sacrificaremos nuestros patrimonios".

Un gerente de un banco agrega que ello ocurrirá a mediano plazo, cuando las empresas hayan sido saneadas financieramente y el sector esté en condiciones de iniciar una nueva fase de desarrollo, con una nueva ley acuícola vigente.

En la industria, al contrario de lo que piensan observadores externos, no creen en un rediseño completo ni  que se reduzca en demasía la treintena de actores actuales. Y si ello ocurre, podrían reactivarse alianzas como la que hace más de un año negociaron AquaChile y Friosur, de los Del Río. "Si se produce más concentración, no será por un mal menor, sino porque hay afinidades y nuevos proyectos comunes", dijo Carlos Vial, vicepresidente de Friosur a la revista Aqua.

ACTIVOS A LA BAJA

Un consultor de empresas afirma que el sector lo merodean interesados en activos a bajo precio. "Hay mucho interés de inversionistas extranjeros, principalmente, de noruegos y canadienses, y de algunos grandes grupos chilenos. El negocio sigue siendo atractivo, porque Chile tiene ventajas comparativas, pero primero es necesario que se aclare la regulación", dice. Una fuente asegura, por ejemplo, que el grupo Angelini ha mirado la opción de expandir su negocio pesquero al acuícola.

Ello no es raro en la actual coyuntura, opina un abogado experto en el rubro: con la crisis sanitaria, los actuales actores perdieron exclusividad y las barreras de entrada a la industria disminuyeron drásticamente. Eso, para partir de cero. Porque otra alternativa serán las compras de ocasión. Un ejemplo de ello lo demostró esta semana la desaparición de una salmonera local. Los acreedores de Patagonia Salmon Farming aprobaron un convenio judicial preventivo que permitirá la venta de unidades productivas ubicadas en Puerto Montt y Corcovado a Granja Marina Tornagaleones, de Alejandro Herane y Ramón Eblen, en US$ 5,8 millones.

Los activos de Patagonia atrajeron además a la canadiense Coupqueland y a la noruega Marine Harvest, que manifestó interés en los bienes, dicen profesionales que asesoraron la transacción. Un abogado revela que un cliente suyo mira con atención el sector, lo que por ahora no depende de él. "Si alguna empresa cae, ahí estaremos", dice sobre ocpiones futuras.

Fuente: http://www.latercera.com