(Diario Financiero).- A pesar de los esfuerzos que realizan las empresas salmoneras para lograr una rápida aprobación del proyecto que establece Areas de Manejo Sanitario para los Centros de Acuicultura (que modifica la Ley General de Pesca), los senadores que integran la Comisión de Pesca dijeron que tardarán “todo lo que sea necesario” para despachar una buena iniciativa legal. 

¿La razón? No están dispuestos a legislar sobre un proyecto que sólo resuelva el problema que actualmente tiene la industria salmonera, descuidando a los trabajadores, la pesca artesanal, el turismo, los proveedores o los temas ambientales.

Por el contrario, los legisladores quieren aprovechar el interés que existe para resguardar estos temas y también los aspectos vinculados a los derechos de los trabajadores, aclarando las sanciones que habrá ante conductas inadecuadas y los alcances de las garantías que están pidiendo las empresas.

“Las garantías que están entregando las salmoneras a los bancos pertenecen a todos los chilenos. Por lo tanto, hay que analizar cuáles son y qué tipo de garantías quiere la banca, porque no estamos dispuestos a transar eso y, a la vez, que no haya sanciones por incumplimientos laborales”, explicó un senador.

Por lo mismo, anuncian que  el proyecto no será aprobado, a menos que exista un giro sustancial. Esto es confirmado por el presidente de la Comisión de Intereses Marítimos, Antonio Horvath (RN). “Si no hay cambios, no hay votos para apoyar el proyecto”, sentenció.

Los problemas

En todo caso, Horvath desmintió que exista un intento por retrasar la discusión,  explicando que incluso la semana pasada realizaron tres sesiones para acelerar la tramitación, con significativos avances que permitirían sacar la ley a fines de mes.

Ello, siempre y cuando, las autoridades recojan las sugerencias realizadas por los senadores, quienes -de acuerdo a Horvath- “avanzamos algunas líneas viendo dónde hay que llegar a un acuerdo para que la ley sea aprobada”.

Un primer punto de conflicto, que los senadores pidieron aclarar, tiene que ver con la denominación entregada en la ley a las agrupaciones de las Areas de Manejo Sanitario de las salmoneras. Dio la impresión que “poco menos que había una privatización del mar, porque el concepto de barrio es muy de territorio y parece que estuvieran loteando el mar”, precisó Horvath.

Eso implica, añadió, la necesidad de cambiar el nombre y dejar definido por ley “que esto significa áreas de restricción sanitaria, áreas de control, en las cuales las concesiones de acuicultura se pueden ajustar”.

Claro que los senadores también están preocupados por la fiscalización que se realizará a las empresas, que quieren ser autónomas y desvinculadas de las firmas, porque el proyecto contempla la opción que los fiscalizadores sean pagados por las empresas cuando trabajen horas extraordinarias o fines de semana.

“Eso es impresentable”, recalcó Horvath, añadiendo que en el caso de las garantías “la idea nuestra es que cuando hay una suerte de beneficio tiene que ser parejo para todos, incluyendo a  los pescadores artesanales, el turismo y los proveedores que están pidiendo, por ejemplo, que las concesiones marítimas que ellos tienen para el manejo de las áreas de agricultura, también sean objeto de garantías”.

“Este proyecto no pasará como un tubo en el Senado como aconteció en la Cámara de Diputados”, advirtio finalmente el senador del PRSD, Nelson Avila.

Fuente: http://www.df.cl