TOCÓPERO (ABN).- La Corporación Venezolana Agraria (CVA) levantó un plan de reactivación de la camaronera Ricoa, ubicada en el municipio Tocópero del estado Falcón, que fue tomada bajo control del Gobierno Nacional. 

Así lo expresó la presidenta de CVA Leander de carnes y pescados, Maribel Zambrano, quien en compañía del ministro del poder popular para la Agricultura y Tierras, Elías Jaua, realizó una evaluación de la empresa para retomar sus actividades productivas.

Zambrano indicó que el Instituto Socialista de la Pesca y Acuicultura (Insopesca) realizó una evaluación técnica de lo que allí había, constatando un proceso de desinversión y abandono de las instalaciones.

Este martes “se hizo un plan de reactivación que comienza en una primera etapa con la recuperación del laboratorio de larvas, por espacio de unas siete semanas, y una vez que tengamos las larvas destinadas para sembrar en las lagunas, pasarían alrededor de unos 120 días para esperar la cosecha de esa producción”, expresó Zambrano.

De igual forma, la funcionaria informó que tienen como meta recuperar la producción actual de larvas que lleva tres meses sin alimento, y los equipos de bombeo que no están en total funcionamiento.

La presidenta de la CVA de carnes y pescados declaró que junto con la medida de ocupación de la empresa se dictó una orden similar para el decomiso de esa producción, la cual será preservada mediante congelación para ser distribuida a módicos precios entre la población.

Por otro lado, la funcionaria declaró que en los próximos días participará en una asamblea con los 120 trabajadores de la empresa para conocer cuál es la relación que tenían con los antiguos patronos y acordar los términos de un nuevo acuerdo para comenzar a cancelar la primera nómina de junio.

El ministro Jaua anunció este martes la medida de ocupación de la empresa Ricoa Agromarina que fue abandona por sus antiguos dueños aun cuando se encontraba productiva.

Jaua expresó que están a la espera de una orden de expropiación para convertir a la camaronera en una empresa de propiedad social, es decir, que pertenecerá a todos los venezolanos y venezolanas.