Puerto Montt (Ecoceanos News). Una generalizada crítica a la ausencia de SalmonChile en debates públicos y transparentes, y denuncias por parte de los trabajadores respecto de la poderosa fuerza que los dueños de las empresas salmoneras tienen para imponer sus puntos de vista en las mesas regionales de trabajo y en el informe final de la “Revisión Salmonera” aprobado por la Cámara de Diputados, fueron algunas de las conclusiones del Seminario que la semana pasada analizó el proceso de esta investigación parlamentaria.

 

La actividad realizada en la Universidad de Los Lagos, en Puerto Montt, a pesar que dejó en evidencia dos corrientes distintas al interior de la pesca artesanal y del sector sindical, también pudo mostrar que aunque ambos grupos participaron en esta revisión a la industria del salmón, no quedaron conformes con el informe elaborado por la Comisión de Pesca, Acuicultura e Intereses Marítimos de la Cámara de Diputados. Este informe fue aprobado por amplia mayoría y con solo dos abstenciones de los diputados Fidel Espinoza y René Alinco.
 
Incluso, una de las federaciones afirmó que los trabajadores rechazaron la imposición del sistema de autocertificación empresarial (SIGES), pero los diputados igual lo incluyeron en el informe  como una de las recomendaciones.
 
El seminario contó con la participación del ex - presidente de la Comisión de Pesca y Acuicultura de la Cámara de Diputados, Diputado Patricio Vallespín (DC); el Diputado Fidel Espinoza (PS); la SEREMI del Trabajo de la Región de los Lagos, Paula Narváez; el Director Regional del Trabajo, Guillermo Oliveros; el Director Regional de la CONAMA, Nelson Bustos; la ONG Oceana; el Dr. Cristian Pérez representante de Pure Salmon Compaign, y federaciones de sindicatos de trabajadores de la industria y de la pesca artesanal.
 
Además, estudiantes de las áreas de Acuicultura y Ciencias Sociales de la U. de Los Lagos y destacados académicos que se sumaron al debate.
 
LA AUSENCIA DE LOS EMPRESARIOS
La actividad comenzó con el panel de temas laborales que contó con la participación de la Seremi del Trabajo, Paula Narváez, el Director Regional del Trabajo, Guillermo Oliveros, el representante de los trabajadores agrupados en Fetrasal y los diputados Vallespín y Espinoza.
 
En este panel comenzó a surgir la crítica a la ausencia de los empresarios o a quienes los representan, como son los lobbystas de SalmonChile.
 
Pero al abrir la participación a los trabajadores que no participaron en la mesa regional de trabajo, surgió una crítica generalizada a la labor que están cumpliendo los parlamentarios oficialistas, ya que a pesar que se presentan con diferencias frente la derecha empresarial, votan de la misma manera.
 
Respecto a la participación de SalmonChile, los organizadores aclararon que la invitación a la patronal salmonera se les realizó con anticipación, pero que el presidente Cesar Barros se disculpó señalando que “por estar asumiendo recientemente el cargo de Presidente de SalmonChile, me encuentro con una agenda con demasiadas actividades, lo que no (me) permitirá viajar a Puerto Montt en esa fecha”.
 
TEMAS AUSENTES
Otra de las críticas al informe fue la manera como se trató e informó acerca de la existencia o no de investigación científica relacionada a uso de químicos, antibióticos y escapes de salmones. La organización Ocena enumeró una serie de estudios relacionados a estas materias y preguntó a los diputados “¿cómo se hace fiscalización sin información?”.
 
Cristian Gutiérrez, encargado de acuicultura de Oceana, demandó también la aplicación del principio precautorio en el manejo de la industria salmonera y concluyó señalando que “el informe refleja una opción política y no es concluyente respecto a la evidencia científica. Opera el Mito: Salmonicultura paradigma del modelo económico chileno”, opinó el economista.
 
En el mismo sentido, el representante de la campaña internacional “Pure Salmon”, el Dr. Cristian Pérez, afirmó que se “debería haber considerado una mayor utilización de la aproximación ecosistémica y el principio de precaución al momento de enfrentar estos temas, incluyendo recomendaciones específicas para contrarrestar algunos de los impactos ya ocurridos, así como aquellos que potencialmente podrían ocurrir”.
 
Además, “el reporte debería haberse orientado mucho más a cumplir con la legislación existente, tanto en los ámbitos laboral y medioambiental, en vez de enfocarse mayoritariamente en autoverificación, SIGES y Acuerdos de Producción Limpia”, afirmó Pérez.
 
El representante de Pure Salmon Campaign dijo también que “algunas de las insuficiencias detectadas en el reporte final podrían ser entendidas como una ausencia de buena voluntad tanto de la industria como representantes del gobierno y del estado de Chile para avanzar, en forma verificable, hacia una mejora de los estándares aplicados por la industria de cultivo de salmónidos, sobre los temas de transparencia y responsabilidad de los actos de oficiales de gobierno”.
 
También, en el contexto del desarrollo sustentable, base de la mayoría de las políticas chilenas, “habría sido positivo considerar otras áreas o alternativas de desarrollo de las comunidades locales, distintas de la expansión salmonera en esas áreas, en vez de considerar como un hecho consumado que la industria del salmón de cultivo es la única forma de desarrollar esas regiones”, finalizó señalando la exposición de esta campaña internacional.
 
COMUNIDADES EN CONFLICTO
Al seminario organizado por el Centro Ecoceanos, y patrocinado por la Campaña Internacional "Pure Salmon" y por el Centro de Información del Comportamiento Empresarial (CICE), asistieron comunidades costeras que mantienen conflictos con empresas salmoneras.
 
Es el caso de la comunidad indígena Pepiukelen de la comuna de Pargua, que logró frenar la instalación de un taller para limpieza e impregnación de redes salmoneras de la empresa Long Beach. Pero en la actualidad, en el mismo terreno la compañía Los Fiordos, del Holding Agrosuper, pretende instalar una factoría de su área acuícola.
 
El dirigente Francisco Vera Millaquén instó a las autoridades presentes a cumplir con su rol fiscalizador y hacer cumplir la ley, debido a que se pretende ocupar territorios indígenas para proyectos industriales. Recientemente, la comunidad Pepiukelen presentó una denuncia en contra del Estado chileno ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
 
También estuvo presente en la actividad, Bruce Wheeler, quien tiene su propiedad al costado de la empresa Piscicultura Quimeyco, instalada en la ruta que une Pucón con el balneario de Caburga, colindate con el Río Carhuello, en la zona de Villarrica.
 
Wheeler ha iniciado acciones legales en contra de la factoría acuícola debido a la inoperancia de los servicios públicos para fiscalizar a esta compañía y poder detener un conjunto de ilegalidades. El centro de cultivo ha operado sin los permisos administrativos de varios servicios estatales desde el inicio de sus operaciones el año 2000.
 
La Piscicultura Quimeyco ha sido clausurada en varias ocasiones por organismos públicos por incumplimiento de la Ley, pero la medida es levantada prontamente debido a las presiones ejercidas por la empresa. De hecho, Víctor Durán, quien fuera director de la CONAMA de la 9º Región, actualmente asesora a la compañía en el nuevo proyecto industrial que pretende ampliar el centro de cultivo. Otro de los ex – funcionarios públicos que presiona para que esta empresa siga funcionando es Raul Arteaga, que ahora es un activo lobbysta de SalmonChile.