AVILES (LNE).- La escasez de capturas de salmón registradas en los cursos fluviales de la vertiente cantábrica en lo que va de campaña está siendo el principal tema de conversación en las jornadas internacionales que ayer dieron comienzo en Soto del Barco. La cifras, «penosas» a juicio de la comunidad ictiológica, sitúan a la pesca del salmónido en el peor momento de su historia. Expertos de varias comunidades autónomas y del extranjero dialogaron sobre las posibles causas de un fenómeno que está privando a Asturias del llamado «rey de los ríos». 

Las jornadas levantaron el telón a primera hora de la mañana con un objetivo: intercambiar ideas para hallar en conjunto las soluciones más adecuadas al problema. El consejero de Medio Ambiente, Francisco González Buendía, fue el encargado de abrir los actos con una disertación en la que puso de relieve la situación actual y apeló al trabajo en común para salir del bache. «La pesca del salmón cuenta con registros detallados desde 1949 y esta campaña es la peor de todas. Las capturas siguen una tendencia regresiva del 2 por ciento anual», remarcó, y enumeró una serie de medidas encaminadas a lograr una gestión sostenible del recurso. «Cada año los ríos asturianos se repueblan con un millón de alevines, se están eliminando obstáculos y se han llevado a cabo inversiones importantísimas en depuración y saneamiento de aguas», comentó mientras invitaba a pasar a la acción para evitar que lo expuesto quedase en mera teoría.

Según los expertos, el número de capturas de salmón en Asturias se mantenía en torno a los 1.600 ejemplares mientras que este año la lista se ha reducido hasta tan sólo unos 200. Jerónimo de la Hoz, técnico de la dirección general de Biodiversidad de Asturias, tiene la esperanza de que esos datos se mejoren con la entrada de los salmones añales en verano. No obstante, no sólo las poblaciones se han visto mermadas, sino que también la talla de los salmónidos ha menguado. «Una opción que se analiza es que los salmones estén padeciendo problemas de alimentación en la mar debido a la pesquería de otras especies», comentó De la Hoz. El doctor Peter Hutchinson, de la Organización para la Conservación del Salmón Atlántico (NASCO), se pronunció al respecto: «Estamos perdiendo salmones en el mar y no sabemos por qué. Hemos de apretar más las medidas. En dos décadas la mortalidad marina se ha duplicado a pesar de que la pesca industrial se ha reducido. Desconocemos qué factores potencian la abundancia», subrayó.

Del mismo modo, otro de los factores tenidos en cuenta es el incremento de la temperatura global. «Un 54 por ciento de los salmones asturianos permanecen un año en el río y dos en la mar. Si estos porcentajes variasen se podría estar hablando de posibles cambios climáticos, aunque no está claro», señaló De la Hoz, aduciendo que a lo largo de la historia la población de salmónidos se desplazó de norte a sur en función de diversas alteraciones climáticas con base natural.

La petición de cotos y licencias para pescar salmón se ha incrementado. «Hay unos 8.000 pescadores en Asturias. El Principado ha experimentado con la oferta de cotos de pesca sin muerte, registrándose cierta demanda entre los turistas. Por el contrario, los ribereños prefieren capturas con muerte», remarcó De la Hoz.

Las sociedades de pescadores asturianas hicieron un llamada de atención a la Administración y consideran que las cosas no están circulando por los derroteros que deberían. Entre algunos de los aspectos más polémicos mencionados figuró el aumento de cormoranes en Asturias, un depredador de salmón y trucha cuya presencia, según los círculos ictiológicos, crece exponencialmente.

Fuente: http://www.lne.es