Por miles de años, los peces payasos vivieron sin ser perturbados por el hombre en los arrecifes de corales. Pero cuando en el 2003, Hollywood lanzó la película “Buscando a Nemo” la atención del mundo amenazo la supervivencia de los peces payasos.

Los dueños de acuarios en todo el mundo están desesperados en obtener estos peces para sus colecciones. Los peces payasos silvestres han sido sobreexplotados para satisfacer esta demanda creciente.

Aun con los programas de reproducción en cautiverio, que dieron alguna esperanza para prevenir su disminución en la naturaleza, vienen siendo inadecuados para reducir el daño en el número de peces y en su hábitat natural.

Sin embargo, esto podría cambiar, debido a que un equipos de investigadores de peces ornamentales marinos han superado algunos de los misterios que rodean el proceso de reproducción y esperan que a través de difusión de la tecnología, el comercio de peces payasos emergerá como otras historia de éxito en la industria de la acuicultura de Taiwán, siguiendo los pasos de los avances ligados en la crianza de camarón y mero.

El equipo de investigación estima que para el 2011, Taiwán podría reproducir 2.0 millones de peces payasos y generar hasta US$ 3.0 millones en el lucrativo mercado de peces ornamentales, mientras que se ayuda a salvar las especies en la naturaleza.

El equipo es liderado por Ho Yuan-hsing, un investigador asociado con Fisheries Research Institute del Eastern Marine Biology Research Center en el este del condado Taitung, quien viene trabajando en programas de reproducción de peces por cerca de dos décadas. En 1997, Ho publicó el primer informe mundial sobre la reproducción artificial del mero gigante (Epinephelus lanceolatus), pero últimamente incursiono en la investigación de peces ornamentales marinos y en abalón.

La reproducción en cautiverio de peces ornamentales marinos tiene un umbral alto debido a las barreras tecnológicas y la dificultad de obtener agua de mar, lo cual explica porque el 98% de los peces ornamentales marinos aun se captura en la naturaleza.

De acuerdo con Ho, Taiwán esta posicionado para revertir esta tendencia, especialmente para los peces payasos. El clima cálido y las aguas proveen un hábitat perfecto para el apreciado pez.

“Taiwán ha criado artificialmente la mayor parte de las especies de peces en el mundo” informó Ho.

El centro de Ho inauguró una granja de producción de alevinos de peces  payasos en noviembre de 2008, que tiene una capacidad de producción de 100 000 peces payasos y se prevé que duplicará su capacidad de producción para el 2010.

Emparejar a los peces payasos no es fácil, Estos son estrictamente monógamos, así que no podemos pensar que ellos se van a reproducir si ponemos al macho y la hembra junto, destacó Ho.

“Tenemos que ver si se ponen ojo a ojo y que no se atacan, especialmente porque el pez es muy territorialista” agregó Ho.

En el centro también se controla el desove. En su hábitat natural, los peces payasos ponen de 500 a mas de 1000 huevos fertilizados una vez por mes, pero en el centro son capaces de obtener peces con dos desoves al mes.

Después que los huevos eclosionan, el próximo desafío es preparar el alimento correcto para la larva, un paso potencialmente difícil debido a que las larvas miden cerca de 0.4 mm al nacer. Esto se resolvió proveyendo cebos vivos y también microorganismos como rotíferos y copépodos. La dieta artificial para alimentar a las larvas se les proporciona a partir de los 20 días de edad.

Fuente: eTaiwan News