VALPARAÍSO (Ecoceanos News).- Los bancos acreedores de las tres principales compañías salmoneras que operan en Chile, pusieron sobre la mesa durísimas  condiciones para repactar los pasivos y asegurarse la recuperación de la billonaria deuda acuícola contraída por estas empresas. Según el Diario Financiero, AquaChile, Multiexport  e Invertec, cuyos pasivos suman 700 millones de dólares, deberán entregar a los bancos el 100% de sus acciones en garantía como condición básica para volver a repactar las deudas.

Esto contrasta con el tratamiento que ha tenido Estado chileno, quien le otorgó a las grandes compañías productoras de salmón del Atlántico el aval del 60% de una línea de crédito de 450 millones de dólares, sin condicionamiento alguno.

A pesar que el dinero proveniente de este “plan de salvataje” salmonero, aún no ha sido utilizado, diversos sectores sociales y políticos han criticado al Ministerio de Economía por estar favoreciendo de manera discrecional a un sector productivo de fuerte presencia transnacional y de “alto riesgo” financiero, ambiental y sanitario.

Sistema bancario: ¿Riesgo cero con las empresas salmoneras?
Fuentes de la industria indicaron a Ecocéanos que los bancos ya poseían en garantías otros activos de las compañías salmoneras deudoras. Entre ellos, los peces existentes en los centros de cultivos o biomasa, las plantas de producción, las balsas-jaulas y los pontones o casas flotantes que sirven de albergue para los trabajadores de los centros de cultivos.

Sin embargo, estas garantías no tienen mayor relevancia en relación con las prendas accionarias y los cambios que vendrían posteriores a la modificación de la ley de pesca que es esperada ansiosamente por el sector financiero. A diferencia de su aprobación con sólo un voto en contra en la Cámara de diputados, el trámite legislativo sigue encontrando una fuerte resistencia por parte de diversos sectores políticos y sociales. Además, varios senadores se han sumado al rechazo y comienza a verse una pasiva resistencia al interior del gobierno.

Sin embargo, a pesar que los banqueros están exigiendo "certeza jurídica" con respecto a las hipotecas de las concesiones salmoneras, fuentes de la banca nacional, frente al alto riesgo e incertidumbre política y sanitaria, señalaron a Ecocéanos que “no se debe olvidar que los bancos no somos una  casa de remate”.

La nerviosa espera bancaria del nacimiento de la nueva ley
Las entidades financieras, BCI, Rabobank  y BancoChile, entre otras, como medida de presión política, señalaron que levantarán un 49% de las prendas accionarias, una vez que sea promulgada la modificación de la Ley de Pesca, lo que les permitiría tomar en hipoteca y dejar en garantía las concesiones de acuicultura de las compañías deudoras. Con esto se crea un mercado secundario especulador de compra y venta de concesiones.

El 51% de las restantes acciones quedarán en manos de la banca hasta que las empresas muestren “viabilidad en el mediano plazo”. Sin embargo el panorama no es nada auspicioso para el sector salmonicultor, cuyas producciones de salmón del Atlántico -que representan el 75% de las exportaciones totales-, seguirán cayendo más de un 50%, a consecuencia del virus ISA. Todo esto en momentos de una menor siembra de peces y despidos que ya abarcan 17.000 trabajadores          

Frente a este complejo panorama, el sistema financiero esta presionando para imponer un “nuevo paradigma productivo” en la industria salmonera. Para ello han contado con un activo apoyo de la denominada “mesa del salmón”, cuyo secretario general, el cuestionado ex subsecretario de pesca Felipe Sandoval, viene impulsando desde fines del 2008 la modificación de la Ley.

Según el Diario Financiero, un alto ejecutivo de los bancos acreedores señaló  que por el momento “habrá que  esperar como sale la ley para ver si los cambios en el modelo de producción de la industria son suficientes para que sea viable  en el mediano y largo plazo”.