El Presidente de la República, Rafael Correa, describió el panorama de la industria camaronera en la Isla Puná y su impacto ambiental, a propósito de la noticia televisiva -basada en un rumor- que dio a entender el supuesto impacto  que iba a producir la instalación de un taladro en el medio de la isla. Anunció que el Gobierno trabajará por hacer de Puná un sitial turístico reconocido regionalmente.

Se trata de decenas de miles de hectáreas tomadas para camaroneras, tomando en cuenta que dichas tierras se vuelven inutilizables cuando han sido usadas para el efecto; que tiene impacto irreversible en los territorios donde se efectúa esta actividad.

“Lo que han hecho las oligarquías en América Latina y en Ecuador es imperdonable”, dijo, al mostrar varias fotografías de las piscinas y camaroneras cuyo asentamiento- aparte del impacto que produce- también genera otras irregularidades.

La situación legal de las camaroneras en Puná detalla que solamente el 51% de las empresas son legales, 4% están en tierras altas y 45% de las camaroneras son ilegales, es decir no tienen los permisos del caso.
De igual manera, las condiciones de vida de los 7 mil habitantes en Puná se dan en medio de pobreza extrema, pese a la producción anual camaronera en exportaciones que bordea los 66 millones aproximadamente. “¿Cómo entender que se producen 66 millones solo en camarones, sin contar agricultura, pesca, y haya 7 mil personas en la más completa miseria?”, cuestionó el Presidente, al tiempo  de explicar que esta es una muestra muy emblemática de cómo actúan las oligarquías a través de la explotación y el abandono de las comunidades y sectores de donde extraen su riqueza. Dicho sea de paso, explicó, es una práctica que se acostumbra en otras áreas de producción.

Mostró su indignación por esta inequitativa repartición de la riqueza que produce extremos problemas sociales que enfrentan la opulencia y la miseria en medio de una misma actividad. Anunció, en este sentido, que “ya estamos pensando en legislación, para que esta situación termine” para que la riqueza quede en gran medida donde se la produjo y que “radicalizaremos la revolución para que esta gente no sea tan egoísta”.

Instó  a los camaroneros a pagar justamente a sus trabajadores  y ratificó la toma de mediadas muy fuertes para buscar la equidad y el desarrollo en las zonas donde funcionan las camaroneras.

Fuente: Presidencia del Ecuador