(AFP).- La hasta hace poco próspera industria del salmón chilena pierde terreno ante su principal rival, la noruega, golpeada por un virus mortal que arrasó con su producción, que podría caer más de 20% este año y dejar al sector con deudas millonarias y amenazas de quiebra.

Cosechas tempranas y la obligada eliminación de peces infectados por el virus ISA (anemia del salmón) harán caer la producción de esta industria que en los últimos años hizo florecer el sur de Chile, creando más de 50.000 empleos.

"Estamos perdiendo terreno", comentó a la AFP Paula Cáceres, encargada de productos del mar de la promotora gubernamental de exportaciones ProChile.

Chile, segundo productor mundial, concentraba el año pasado el 39% de la producción mundial, segundo detrás de Noruega que tenía 41%.

"Noruega se llevará la mayor parte de esta torta", afirmó Alvaro Jiménez, gerente de la filial chilena de la noruega Marine Harvest, aludiendo a mejores precios y oportunidades de mercado para ese país europeo, sobre todo en Estados Unidos, por la caída de los envíos desde Chile.

Las exportaciones chilenas de salmón en 2008 tuvieron un valor de 2.000 millones de dólares y "podría registrarse una reducción de entre un 15 y 20% (para 2009), por una caída en la producción de salmón Atlántico", según César Barros, presidente de SalmonChile que agrupa a las principales empresas del sector.

El virus ISA, detectado por primera vez en 2007, provoca hemorragias a los peces y afecta sobre todo al salmón Atlántico que es el más producido en Chile: en 2008, el país produjo más de 445.000 toneladas de salmónidos, de las cuales 51% era de variedad Atlántico.

En el primer semestre de 2008 se eliminaron 11.000 toneladas de peces para evitar más contagios y decenas de centros de cultivo fueron cerrados como medida sanitaria.

Debido al lento proceso de cultivo de los salmones, la recuperación puede tomar años. "Para lograr los niveles de 2006, hablamos de nueve a diez años", sostuvo Víctor Hugo Puchi, dueño de AcquaChile, una de las empresas más afectadas.

"Tocaremos fondo el 2010: ese será el peor año de la industria. Será el año de menor cosecha, menor procesamiento y menor empleo", alertó.

Ecologistas señalan que fue el crecimiento explosivo de la industria, que en 20 años pasó de la nada a segunda en el mundo, lo que llevó a la rápida propagación del virus en los centros de cultivo que repletan el sur de Chile, sobre todo en la Isla de Chiloé a unos 1.000 km de Santiago.

La salmonicultura es junto al cobre y la celulosa una de las estrellas de la canasta exportadora chilena, pero ahora negocia millonarios acuerdos con la banca para evitar la quiebra.

AquaChile, Invermar y Multiexport, que concentran más del 40% de la deuda de la industria, buscan refinanciarse por unos 700 millones de dólares.

A fines del año pasado el gobierno chileno anunció un plan de ayuda por 120 millones de dólares para el sector para garantizar créditos.