Una docena de jaulas esféricas, cada una con un diámetro de la mitad de un campo de futbol serán sumergidas en las aguas estatales cerca de isla Big con la finalidad de establecer la mas grande piscigranja oceánica.

La empresa de Honolulu propusó la crianza de atún grado sashimi, la semana pasada fue publicado un informe de evaluación ambiental con el estado, con la finalidad de cumplir con las regulaciones para operar un negocio que generará mas de $100.00 millones en ventas al año.

El negocio podría ser la tercera granja acuícola para el cultivo de peces desde huevos y su cultivo hasta talla comercial en jaulas oceánicas sumergidas, en Hawái.

Esta también podría ser la mas grande en términos de producción y espacio ocupado, 12 millones de libras de pescado al año en una superficie marina de 247 acres a 2.6 millas de Kawaihae.

Con una inversión de $108.00 millones, se espera que la granja alcance su máxima capacidad de producción en el 2014, lo que cuadruplicaría los $25 millones generados durante el 2007 por las dos empresas de acuicultura oceánica existentes.

“Estamos tratando de revolucionar la piscicultura” manifestó Bill Spencer, quien es co-fundo Hawaii Oceanic Technology Inc en junio de 2006, con la idea de criar biyege y atún aleta amarilla, desde huevo hasta el plato.

Hawaii Oceanic Technology Inc planea reproducer y criar alevinos de peces de hasta 5 libras en tanques, luego ellos serán engordados hasta que alcancen las 100 libras en el océano, durante un periodo de 18 meses.

La empresa viene trabajando con el Hilo's Pacific Aquaculture and Coastal Resource Center de la University of Hawaii y el contratista Planktonics Inc. en Kona para la crianza de alevinos, y de acuerdo a Spencer se ha acordado una validación independiente del diseño de las jaulas denominadas "oceanspheres".

Hawaii Oceanic planea exportar la mayor parte de sus producción, esta será comercializada bajo la marca King Ahí a Japón y la costa oeste de EEUU, debido a que el pescado alcanza los mayores precios en estos lugares.

Además, aun cuando la captura de atún en Hawái provee el 20% del consumo local, Spencer dijo que la empresa no desea competir en el mercado local. Hawaii Oceanic planea proveer hasta el 10% de la demanda local de atún.

Cada una de las 12 jaulas será capaces de producir cerca de 2.0 millones de libras de pescado por año, aunque solo seis jaulas serán cosechadas cada año para alcanzar una producción de 12 millones de libras.

Spencer manifestó que espera que el contratista les informe sobre cual será el costo de la “oceansphere”, lo que permitirá la búsqueda de inversionistas. Se estima que la producción se inicie con una jaula a finales del 2011 y todas las jaulas para el 2014.

Riesgos mayores

Pero quizás el mayor desafío para la empresa, que ya invirtió mas de $1.0 millón a la fecha, es la reproducción y cultivo de los peces.

“Este será el mayor riesgo que ellos deben tomar” dijo Kevin Hopkins, un profesor de acuicultura de UH y director interino de la Pacific Aquaculture and Coastal Resource Center.

Hopkins, quien es asesor de Hawaii Oceanic, informó que el centro de investigación viene trabajando bajo contrato con la empresa para la reproducción de atún bigeye, pero nadie en el mundo ha cerrado completamente el ciclo de desove y mantener los suficientes alevinos para lograr una producción económica.

“Esto se encuentra en fase de investigación” dijo Hopkins, agregando que los investigadores en Miami, Panamá, Australia y Japón están trabajando en el mismo objetivo con una amplia variedad de especies de atún.

$9 el costo promedio por libra

El atún bigeye es comercializado por los pescadores entre $6 y $12 la libra, dependiendo de la calidad. Para que Hawaii Oceanic proyecte ingresos de $108 millones al año, esta asumiendo un precio promedio de $9 la libra.

Si esto tiene éxito, Hawaii Oceanic podría expandir dramáticamente la acuicultura oceánica en el estado, donde la industria tiene un gran potencial de crecimiento debido a las condiciones ambientales, pero permanece relativamente afectado debido a que existen desafíos técnicos.

Fuente: Honolulu Advertiser