Iloilo. No es un secreto dentro de la industria de las algas, que el mayor problema es la escasez de semilla de buena calidad. Los productores de algas tienen que guardar una parte de su cosecha para se usado como semilla en el próximo periodo de cultivo.

 

Después de décadas de esta práctica, la semilla de algas en el país, esta perdiendo su fuerza y vitabilidad, debido al continuo “corte y resiembra” de los productores.

Para sobrevivir, las algas necesitan ser más rígidas, y las comercialmente más importantes Kappaphycus y Gracilaria pueden ser mejoradas con la ayuda de la investigación.

Gracias a las herramientas de la biotecnología, las aguas se pueden reproducir y crecer mejor sin interferencia y bajo condiciones controladas. Lo cual eventualmente permitiría distribuir semilla de buena calidad a los productores de algas. Este esfuerzo también permitiría reducir la ocurrencia de la enfermedad “ice-ice” o del síndrome blanqueador del tallo.

A través de los esfuerzos de la SEAFDEC, el gobierno de Japón dono un laboratorio de biotecnología al Departamento de Agricultura. Con este laboratorio, el SEAFDEC ha impulsado su programa de mejoramiento de algas.

Para compartir las técnicas y los resultados de investigación, se realizó un primer entrenamiento sobre “El cultivo de tejido de alga y esporulación” del 19 de febrero al 23 de marzo. Seis participantes tomaron parte del entrenamiento.

“Necesitamos renovar las poblaciones de algas para que la industria sea más competitiva y para que los productores de algas incrementen sus ingresos” dijo el Dr. Joebert Toledo, jefe del AQD. “Existe un incremento de la demanda por algas marinas en el mercado internacional”.