Puerto Mont. Según informo el diario El Llanquihue, en su edición digital del ayer, nadie está en condiciones de decir que la presencia del caligus (piojo) en las aguas en Chiloé, Calbuco y Abtao es una situación leve.

 

El ataque de este parásito desde diciembre de 2006 ha sido más visible y algunas de las más grandes empresas se vieron obligadas a cerrar sus centros, mientras realizan estudios en busca de la solución que no los obligue a marcharse para siempre.

El caligus se hizo resistente al antiparasitario benzoato de emamectina, producto autorizado por el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) y que por más de seis años los salmoneros ocuparon, sin rotación, lo cual provocó que el medicamento ya no fuera efectivo desatando el ataque, que se según Adolfo Alvial, gerente general del Instituto Tecnológico del Salmón (Intesal), ha provocado una mortalidad de 20 a 25% más sobre la tasa normal, que alcanza dependiendo los sectores entre un 8 y 20%.

Investigación
Profesionales de la Universidad Austral de Chile (Uach) y Universidad de Los Lagos (ULA) llevan más de un década estudiando las diferentes especies de caligus que existen en el ambiente. Ya que el piojo de mar también se presenta en otras especies como el robalo y pejerrey.

Sandra Bravo, ingeniero pesquero y master en acuicultura, se encuentra desarrollando desde el año pasado el proyecto Fondef "Evaluación de resistencia al Benzoato de Emamectina en Caligus rogercresseyi e implementación de estrategias para minimizar su impacto en los salmones de cultivo", pese a ser rechazado en 2003.

Bravo sostiene que se vio motivada a presentar el proyecto, porque intuía que el caligus se podría convertir en un problema mayor, "pero en esa oportunidad no fue aprobado por no ser prioridad ni para la industria ni para el país, con lo que perdimos casi tres años de investigación", dijo.

La investigadora indica en que el caligus ha estado presente desde los inicios de la industria. Los primeros antecedentes que ella posee corresponden a 1981, cuando en ese tiempo se ocupaban como métodos baños y tratamientos orales, hasta que surgió la emamectina como la gran solución. Pero los salmoneros no previeron que sólo al utilizar ese producto sin ninguna rotación provocaría que caligus se hiciera resistente y así fue.

¿Y por qué los industriales no variaron? No lo hicieron porque por años les dio resultado, la administración era fácil y estaba aprobado por el SAG.

Para Bravo, lo que pasó este verano, fue que el medicamento ya no reaccionó y sumadas a las altas temperaturas del mar, más la salinidad del agua de mar provocó el notorio brote que ha atacado a los salmones.

"Las mayores temperaturas provocan que el parásito se reproduzca más rápido. El caligus no soporta salinidades menores a 15 partes por mil y actualmente el mar presenta 30 partes por mil", comentó la profesional.

Juan Carvajal, médico veterinario de la Universidad de Chile e investigador del centro I-Mar, desde 1989, ha llevado a cabo junto a otros profesionales, como Gladys Asencio, un buen número de estudios con respecto al caligus, como los factores para el control de la enfermedad y medidas de manejo.

Carvajal expresa que a raíz de los estudios han comprobado que no todos los peces muestran la misma reacción. "Hemos podido detectar que el salmón coho es