Puerto Mont (El Llanquihue). En Colaco y Challahué se respira una tensa calma. Los centros detuvieron tu accionar y los trabajadores sólo cumplen labores de mantención y esperan con ansias el momento de volver a producir.

 

Empresas como Marine Harvest, AquaChile, Multiexport y Mainstream han puesto en reposo sus centros a la espera que se detenga el ataque del caligus. Y los trabajadores son reacios a entablar una conversación, porque saben que dar información les puede acarrear más de un problema

En Colaco, Mainstream tiene cuatro centros y ninguno de ellos está operativo desde diciembre del año pasado.
La empresa decidió parar la producción, por el padecimiento de los peces y una de las medidas que se adoptaron fue trasladar los salmones a centros más al sur.

La situación, sin duda, inquieta a los trabajadores, pues en los más de 20 años que tiene las jaulas estas nunca habían detenido su producción.

Muchos de los empleados más jóvenes o con menos antigüedad en las empresas, han sido despedidos, debido a que la cosecha ha mermado considerablemente.

Sindicato
Rubén González, presidente del sindicato del centro de Colaco de Mainstream, reconoce que su gente está angustiada, porque aún no tiene información de cuando volverán a cultivar salmones.

"Nosotros entendimos que una de las soluciones era dejar descansar los centros y esperar que lloviera para que el agua se limpiara del piojo que afectan a los salmones", dijo.

El dirigente comentó que están a la espera de los análisis que está realizando Ewos, empresa filial de Mainstream, para volver a introducir peces.

Según González, el primer test se hará con 2 mil peces para ver cómo se comporta la enfermedad y si ésta vuelve a atacar tan fuerte como lo hizo en el verano.

Pero, obviamente, la detención ha traído sus consecuencias, con el despido de 36 trabajadores, en su mayoría jóvenes que llevaban poco tiempo en la empresa.

"Nosotros hemos tenido reuniones con la gerencia y ellos nos han dicho que tenemos que esperar y eso por supuesto que provoca miedo entre la gente, que ve como su puesto de trabajo puede correr riesgo", confiesa.

Los cuatro meses que los centros han estado sin movimiento han servido sólo para realizar un mantenimiento tanto a jaulas como a redes. Los trabajadores pasan parte del día realizando labores para las cuales no fueron contratados a la espera de una solución.

Fuente: http://www.diariollanquihue.cl