Milthon B. Lujan  y Carmen Chimbor
Aqua Center SRL
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Resumen:

El informe revisa el impacto que tienen las diferentes variedades de piojo de mar en la piscicultura marina. Asimismo se reportan algunas medidas de prevención y métodos de control. Al respecto, el método de control químico es el más empleado; no obstante surgen algunas preocupaciones debido a la probabilidad de que el piojo de mar genere resistencia hacia algunos químicos. Las tendencias de control, deben dirigirse al uso de medidas de prevención y a minimizar el uso de químicos.

 

1. Introducción.

En los últimos años, una de las principales plagas que ha afectado a la piscicultura marina es el piojo de mar. Los copépodos ectoparásitos son los principales patógenos de las granjas de salmónidos en el norte del Atlántico (Todd 2006) particularmente en Europa y Norteamérica (Nagasawa 2004). Se estima que este parásito genera perdidas anuales promedio de US$ 100 millones en la industria del salmón de (Johnson et al 2004).

Estos parásitos han generado pérdidas significativas a los productores acuícolas, debido a que se reduce la tasa de crecimiento de los peces en cultivo, la calidad de los mismos, y el incremento de los costos de producción por los gastos en el tratamiento de los parásitos. De acuerdo a Johnson et al (2004) en la actualidad las pérdidas económicas debido al piojo de mar provienen principalmente de los costos del tratamiento.

Para controlar los brotes de piojo de mar se han ensayado prácticas de gestión que incorporan desde la separación por lotes, el uso de “limpiadores”, y la quimioterapia (Roth 2000). Aun cuando se ha tenido un éxito relativo en el control, las infestaciones de piojo de mar siguen siendo un problema para los piscicultores.

Por otro lado, la posible resistencia hacia los químicos terapéuticos se ha convertido en una de las principales preocupaciones de la industria de la acuicultura (Todd 2006); en este sentido, se deben explorar métodos de control en el cual se minimicen el uso de químicos.

Este reporte tiene como objetivo el de brindar información sobre las variedades de piojo de mar que afectan a la piscicultura marina, y en particular, a la salmonicultura; además de identificar algunas medidas de control y algunos tratamientos de control que se están empleando contra el piojo de mar.

2. Conociendo al piojo de mar.

Los copépodos parásitos, comúnmente llamados piojos de mar pertenecen a la familia Caligidae (Nagasawa 2004); esta familia tiene 23 géneros y 200 especies (Cressey, 1967; Kabata, 1979 and Margolis et al., 1975 citados por Chinabut 1996). Los géneros de mayor interés son: Lepeophtherius, Caligus y Pseudocaligus, debido a que generan altas mortalidades.

El piojo de mar comúnmente tiene 10 estados de desarrollo. Estos incluyen dos estados de nauplios de vida libre, un estado de infección copepoid de natación libre, cuatros estados chalimus que se pegan al pez, dos estados pre-adultos, y un estado adulto. Los estados pre-adultos y adultos recorren libremente la superficie del huésped.

El desarrollo del piojo de mar es rápido en temperaturas templadas, una generación se completa en casi un mes a una temperatura de 15 oC , produciendo un gran número de huevos, lo que conduce a un rápido incremento de la población y por ende de la infestación.

La enfermedad es causada por las actividades de alimentación del piojo de mar, estos tienden a congregarse en la cabeza y lomo, cerca de la aleta dorsal y adiposa.

Los piojos de mar afectan a los salmones, y a todos los peces marinos, de varias formas: pérdida de escamas, lo que hace susceptible al pez a otras enfermedades (O’Donohoe et al, 2004), y daño al pez lo que reduce la calidad del producto. Estos parásitos se alimentan de la piel, mucus y sangre del pez (Kabata 1974, Brandal et al., 1976 en Mustafa 1997).

Las lesiones causadas por los piojos de mar llevan a desequilibrios osmoregulatorios e infecciones por hongos y bacterias (Boxhall & Defaye 1993 citados por Robaldo et al 2002). Mustafa (1997) reportó que el arctic charr (Salvelinus alpinus) es más susceptible a daño osmótico a la epidermis, debido a la presencia de un mayor número de células productoras de mucus y muy pocas capas de células en la epidermis.

 
3. Distribución del piojo de mar.

En particular Lepeophtheirus salmones y Caligus elongates son patógenos importantes en Europa y Norteamérica (Nagasawa 2004). No obstante, se han reportado especies del genero Caligus, en todo el mundo; al respecto debemos indicar que los problemas de infestación con piojos de mar, son más notables en países en donde se desarrolla intensivamente la piscicultura marina.

3.1. Lepeophtheirus salmonis

Esta especie ha sido encontrada en salmones de Irlanda (O’Donohoe et al, 2004). De acuerdo a Nagasawa (2004) L. salmonis es un parasito común del salmón chum (Oncorhynchus keta ) y del salmón rosa (O. gorbuscha) salvajes de las aguas al norte de Japón; asimismo este parasito también se encuentra en salmónidos de Corea y Rusia. Además Nagasawa (2006) reporta que estas especies de parásitos también se presentan en el salmón coho (O. kisutch) y la trucha arco iris (O. mykiss) criados en las aguas costeras al norte de Japón, pero la infección no es un problema serio debido a que los peces jóvenes son criados y cosechados en menos de un año, así los peces no son cultivados durante el verano.

Por otro lado, en países como Escocia, Irlanda, Noruega y Canadá, L. salmonis causa un daño serio a las granjas de salmón del Atlántico (Nagasawa 2004).

3.2. Caligus

O’Donohoe et al (2004), reporta la presencia de C. elongatus en granjas de salmónidos en Irlanda, e indica que infecta a mas de 80 peces marinos. En este sentido, Robaldo et al (2002) sugiere un alto potencial de infestación de lenguados juveniles (P. orbignyanus) por Caligus sp. en el Brasil.

Chinabut (1996) indica que Caligus, es el género que causa los mayores problemas en el Sudeste de Asía. C. patulus infesta la piel y branquias del milkfish (Chanos chanos) en estanques de agua salobre en Filipinas e Indonesia.

Dentro de este grupo Caligus orientalis, es un parásito de los peces marinos y de aguas salobres en Japón y países vecinos (Taiwán, China, Corea y Rusia); este parasito ha sido reportado en más de 20 especies de peces de diferentes órdenes y familias C. orientalis ha infestado a peces como trucha arco iris en Japón, lisa (Mugil cephalus) y black porgy (Acanthopagrus schlegeli) en Taiwán, y tilapia de Mozambique (Oreochromis mossambicus) en China (Nagasawa 2004).


4. Medidas de prevención

De acuerdo a la Salmon Health Consortium y la Health Canada Pest Management Regulatory Agency (2003), las medidas preventivas a considerar para evitar que el piojo de mar se convierta en un problema son:

4.1. Ubicación: Es importante con respecto a las fuentes de infestación y la calidad del agua. En suma al incremento de la producción, el uso de lugares de buena calidad, permite tener peces más saludables que pueden ser menos susceptibles a la infección con piojos de mar. En particular, el adecuado flujo de agua puede ayudar a prevenir la presencia de la larva de piojo en un lugar.

Al respecto, los resultados de Bron et al. (1993) demostraron que cuando los lugares de cultivo se dejaron “descansar” por un periodo de tiempo, para después sembrar los peces, el número de L. salmonis fue bajo, lo cual conduce a un menor uso de químicos; los peces que se cultivaron en lugares de cultivo “sin descanso” fueron rápidamente infectados con L. salmonis y requirieron de quimioterapia a los dos meses de iniciado el cultivo. No obstamte, estos mismos autores reportan que el “descanso” de las zonas de cultivo parecen no ser efectivo para restringir la abundancia de C. elongatus; asimismo, largos períodos de “descanso” fueron mas efectivos para controlar el número de piojos.


4.2. Separación por lotes: es probablemente la técnica más efectiva, los smolts no son introducidos en el mismo lugar con peces de mayor edad. Consecuentemente, los smolts no serán inmediatamente infectados. En donde la separación por lotes no es posible, puede ser útil tratar a los salmones de más edad, con la finalidad de reducir el número de piojos de mar, antes de introducir los smolts.


5. Métodos de control

5.1. Selección genética

Este es un método interesante, aun cuando se le ha prestado poca atención. En este sentido, Mustafa (1997) comparo la susceptibilidad del salmón del Atlántico (Salmo salar) y Arctic charr (Salvelinus alpinus) a Caligus elongatus, encontrando diferencias altamente significativas entre las dos especies, y concluyó que el salmón del Atlántico es menos susceptible al piojo de mar, que arctic charr, cuando se las cultiva juntas en la misma jaula.

Mustafa y MacKinnon (1999a) en un experimento sobre la variación genética en la susceptibilidad del salmón del Atlántico (S. salar) por el piojo de mar, concluyó que es factible la selección genética para mejorar la resistencia de los salmones al piojo de mar.

5.2. Uso de agua dulce.

Quizás este es el método más económico; no obstante, el potencial para ser usado va a depender de la especie huésped. Landsberg et al (1991) experimento con red drums (Sciaenops ocellatus) que fueron infectados con el copépodo C. elongatus, durante su crianza en estanques de agua de mar; este investigador determinó que un baño en agua dulce por 20 minutos es el mejor tratamiento para matar a todos los piojos, los tratamiento por un corto periodo (30 minutos) y largo periodo (18 horas) con cobre, trichlorfon y formol, fueron menos efectivos que el agua dulce.

5.3. Control con químicos

Este método es el que más se ha investigado y consecuentemente más desarrollado. Varios químicos han sido diseñados para controlar al piojo de mar, pero los resultados pertinentes en cuanto uso clínico varían de país en país (Roth 2000); en este sentido, se debe investigar el uso de potencial de uno u otro químico en cada país.

Mustafa (1997) experimento con el uso de yodo en el alimento de salmón del Atlántico y Arctic charr, encontrando una reducción significativa de la infestación con piojo de mar para cada especie, además indica que el yodo reduce el estrés fisiológico en ambas especies de peces. Al respecto, Mustafa y Mackinnon (1999b) reportaron que el proveer al pez con suficiente yodo, permite incrementar los niveles de la hormona tiroidea, reduciendo los niveles de cortisol en el plasma, y reduce la susceptibilidad a las infecciones del piojo de mar.

Por otro lado en Canadá y Europa se han investigado varios tipos de drogas como el Nuva (dichlorvos), Neguvon (trichlorfon), Pyrethrum (pyrethrin), Salmosan (azamethiphos), Cypermethrin y peroxido de hidrogeno; y drogas incorporados en el alimento como Ivermectin (avermectin) y Diflubenzuron (Mustafa 1997). Al respecto, Roth (2000) reporto que Dichlorvos, Azamethiphos y cypermethrin fueron los compuestos más usados, principalmente en los países productores de salmónidos como Noruega, Chile, Irlanda y Canadá.

De acuerdo a Bravo et al. (2007), en Chile se emplea principalmente el químico Emamectine Benzoate (EMB) para controlar el piojo de mar (C. rogercresseyi); No obstante, de acuerdo a los resultados de estos investigadores, no se ha registrado un efecto importante del tratamiento con EMB sobre la prevalencia o intensidad de la infestación en las tres granjas que analizaron.

5.4. Control biológico

Aun cuando se han realizado muchas experiencias al respecto, aun no se ha llegado a determinar una metodología adecuada para su implementación a nivel industrial.

Mustafa (1997) reporta el uso de vacunas y peces “limpiadores” para reducir los piojos de mar. Asimismo, Treasurer (2002) reporto que el monogeneo Udonella caligorum y los ciliados son patógenos del piojo de mar, y pueden trabajar como controladores biológicos, reportando que los peces cultivados con estos organismos, tuvieron entre uno a ocho piojos de mar; mientras que los peces sin tratamiento tenían en promedio 40 piojos de mar.


6. Desafíos y perspectivas.

Los métodos químicos terapéuticos son los más usados para controlar las infestaciones de piojo de mar; no obstante Roth (2000), recomienda que debido a la amplia disponibilidad de químicos terapéuticos, con diferentes modos de acción, se debe prestar atención al uso estratégico de los químicos, con al finalidad de asegurarnos de la efectividad de la quimioterapia y para cerciorarnos a largo plazo de la utilidad de un número limitado de compuestos para el tratamiento.

Por otro lado, se ha prestado poca atención a la selección genética como un método de control del piojo de mar. Aun cuando podría ser un método interesante si se le suma a las medidas de prevención adecuados.

El control de las infestaciones con piojo de mar, van a depender del uso combinado de medidas preventivas y métodos químicos; no obstante, se debe prestar atención a la potencial resistencia que podría generar el piojo de mar al tratamiento químico.

Se deben explorar medidas efectivas de control del piojo de mar, debido a que este organismo tiene la capacidad de parasitar a diferentes especies de peces y por ende también se constituyen en una amenaza para cualquier piscicultura marina que se desee promover en el futuro.

7. Referencias Bibliograficas.

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