Vilagarcía (La Voz de Galicia). Ramón Dios, el presidente del Consello Regulador del mejillón, no sabe si hoy en día sigue siendo, o no, presidente del comité organizador de Acui.

 

En septiembre accedía a ese cargo después de haber firmado, junto con Aroga y las empresas que organizaban ese evento, un contrato privado que daba entrada en la feria a los principales sectores de la acuicultura gallega. Las organizaciones que aglutinan a las empresas del mejillón y el rodaballo apoyarían económicamente la feria y a cambio se harían con el 66% de la marca. Cinco ediciones después, los productores dispondrían de todos los derechos sobre un evento que, decía ayer Ramón Dios, “nació mal y por eso ahora trae problemas”.

Aquel acuerdo privado entre empresa y sectores productivos se ha roto hace ya tiempo. Empezó el distanciamiento cuando la empresa no quiso elevar a público el contrato privado. ¿Consecuencia? Que el sector no tenga ninguna garantía de que el acuerdo firmado en septiembre siga siendo válido. Los abogados están estudiando ahora ese extremo, para intentar determinar si el sector aún tendría opciones, o no, de hacerse con el control de Acui a la vuelta de unos años.

Mientras tanto, la ruptura entre la empresa organizadora del certamen y los sectores productivos parece no tener marcha atrás. Tanto es así, que Mexillón de Galicia y Aroga parecen dispuestos a dar un paso al frente y crear una feria de acuicultura alternativa a Acui que responda, esta vez sí, a los intereses de los productores gallegos y no a los de una empresa privada. «Estamos barajando la posibilidad de hacer a nuestra propia feria. Si no, corremos el riesgo de que la feria se va fuera de Galicia», dice Ramón Dios. Y es que, según sus datos, la empresa organizadora del evento ya ha explorado la posibilidad de trasladar el mismo a otros puntos de España.

Intereses dispares

«El principal problema que hay aquí y que la empresa que organiza a feria se mueve en función de sus intereses privados, que no digo que no sean legítimos, mientras que nosotros  tenemos que defender los intereses del sector. Y parecen que no coinciden», sentenciaba ayer el presidente del Consello Regulador. De hecho, dice estar seguro de que «llegado el momento, la empresa estaría dispuesta a vender a marca a un mejor postor».

En cualquier caso, Ramón Dios quiso dejar ayer bien claro que durante los ocho meses que pasaron entre el fin de la última edición de Acui y la actualidad sí ha habido reuniones de trabajo. En concreto una, fijada para el mes de diciembre. Fue entonces cuando Mexillón de Galicia y Aroga plantearon a los organizadores la necesidad de incrementar la presencia en el recinto de Fexdega de los sectores productivos a los que representan. El consello pretendía garantizar la ocupación de entre mil y mil quinientos metros cuadrados con puestos de empresas vinculadas con el mejillón, mientras Aroga estaba dispuesta a hacer un esfuerzo y llegar también a una ocupación de unos mil metros. Además, se planteó la posibilidad de incrementar los fondos con los que estas dos entidades deberían participar en la feria, pasando de 100.000 euros a 300.000.

Precisamente al respecto de la deuda de 100.000 euros que los productores arrastraban con la empresa, Ramón Dios indicó que «tardamos en pagarlos el tiempo que tardamos en tramitar a ayuda”.

Fuente:  http://www.lavozdegalicia.es